viernes 5 de marzo de 2021
Perfil

Moria y Nacha en el barro: la triste alegoría de Cristina vs. Lilita

POLITICA | Por Edi Zunino | 22 de December 13:05

Anoche pasó algo sorprendente, significativo y por ahí bastante triste sobre la medianoche de la tele. Remarco lo de “por ahí bastante triste”, porque se supone que Cantando 2020 es un programa para divertirse y se supone que el entretenimiento, más aún al borde de la cama o ya acurrucados y cabeceando, debería tener un sentido catártico y expiatorio sólo comparable, al menos a esas horas, insisto, con el mazazo a las neuronas de un somnífero que nos permita relajarnos para dormir.

Pero parece que nos gusta el espectáculo de la agresión, del insulto, del golpe bajo. Sin sangre no hay show. Ni rating. Y es notable que allí radica el asunto, porque el Cantando viene perdiendo mal contra MasterChef.

Ahora bien: anoche, el nivel de resentimiento y violencia, diría, exhibido por las “juezas” Moria Casán y Nacha Guevara rozó la extravagancia. Sacudió la pantalla. Rompió el vidrio. Despabiló. La comedia se puso ácida. Negra. Tipo dos tías, verdaderas estrellas de la fiesta, diciéndose de todo como pasadas de copas y la familia muda sin saber qué hacer o decir.

Se vio salir de la nada a una Moria provocadora, cuerpeadora, pechadora, digamos, como es ella, acusando a “Nachopra” (síntesis de Nacha y el gurú indio Deepak Chopra) de amargada, mala gente y maltratadora, y a la Guevara pidiéndole “más respeto” y respondiéndole que “es muy triste envejecer así”.    

No se las veía jugando a conquistar audiencias. Si así fue y chau pinela, Ana María Casanova (con sus 74 años, en el papel de Moria Casán) y Clotilde Acosta (con sus 80 y como Nacha Guevara), más que un Martín Fierro merecen compartir un María Guerrero de Oro. Si el medio es el mensaje, todo era joda. Y me voy a quedar con que lo fue, prefiero un homenaje a estas dos grandes del showbiz nativo.

Pero hay un problemita en el mensaje. Es creíble que Moria y Nacha se maten. Y lo es por una cuestión cultural por donde se la mire. Son la vieja grieta de la noche. Revista o sótano. Guarrada o ironía. Frivolidad o vanguardia. Efectismo o ideología. Culiteta fácil o flacura rebelde. Popularidad o esnobismo. Podríamos seguir todo el día, porque de algún modo eso somos, esa pelea interna la reconocemos hasta en nuestras propias vísceras. Claro que es una pelea vieja, pero no por la edad sino por el tiempo que representa, el pasado, y el sinsentido que adquiere hoy para encontrarle sentido a algo.

Un rato antes, la había visto a Elisa Carrió avisando que va de nuevo a elecciones. Y todo el día había estado Cristina Kirchner con que los ministros que tienen miedo deben buscarse otro laburito. Y la tele, que todo lo iguala para abajo, me puso a estas dos divas de la video-política a la par de las que ahora parecían a punto de sacarse los ojos con las uñas talladas, entre risas maléficas.

Y me dije que Moria y Nacha, las veteranas artistas, no tienen por qué superar el mensaje que todos los días atizan Lilita y Cris, las veteranas políticas. Entiendo que el teatro no pueda más que reproducir nuestra insignificancia. Ya recuperaremos la creatividad. Por lo pronto, triste de veras es que la política, en la que van tantas vidas reales, compita por el cartel con la dramaturgia en su versión más económica.

 

por Edi Zunino

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