domingo 18 de abril de 2021
Perfil

El día que José de San Martín apareció huyendo (y muerto) en las fake news

POLITICA | Por Edi Zunino | 05 de April 12:54

Tal vez hubiera sido más apropiado que el día de la independencia se celebrara hoy, 5 de abril, y que la evocación se diera simultáneamente a ambos lados de la Cordillera de los Andes, porque en esta misma fecha del año 1818 se dio la victoria más crucial y definitiva contra los españoles en los llanos de Maipo, en Chile. La conocemos como la batalla de Maipú, que fue doblemente triunfal: apenas 17 días antes, los ejércitos unificados de José de San Martín y Bernardo O’Higghins habían sufrido un demoledor ataque por sorpresa en Cancha Rayada, entre Talca y el río Lircay, que terminó con las tropas dispersas y el patriota trasandino forzado a buscar refugio por un brazo partido de un balazo que lo tuvo al borde del arpa.

Era fin de Semana Santa. Según el viajero y cronista inglés Samuel Haigh, que fue testigo de los acontecimientos, “las más extrañas versiones comenzaron a circular acerca de San Martín y O’Higgins, algunos decían que se habían embarcado en las inmediaciones de Valparaíso y que navegaban mar afuera; otros, que habían cruzado la cordillera, y por último un lugareño afirmaba que había visto a San Martin fusilado sobre el campo de batalla (…) Las escenas  desarrolladas en las calles de la capital fueron verdaderamente dolorosas, tal vez no se repetirá nunca en los hogares santiaguinos una emigración de tanta gente en masa hacia un país extranjero…”.

Familias enteras desafiaban los Andes para escaparse a Mendoza. La incertidumbre alcanzaba a los ministros de O’Higgins, que era el Director Supremo y otras versiones lo daban también a él por muerto. Tomas Guido, amigo y mano derecha de San Martín, que estaba en Chile como enviado diplomático del gobierno de Juan Martín de Pueyrredón, no tardó en enviar noticias a Buenos Aires. “Me es sumamente sensible decir a vuestra excelencia que anoche a las doce y media llegó un posta al supremo gobierno desde la Villa de San Fernando, con el aviso de haber sufrido nuestro ejército una completa derrota la noche del 19 de marzo en las inmediaciones de Talca (…) Hoy confirman la noticia varios individuos que presenciaron la dispersión de nuestras tropas, sin que hasta este momento se sepa fijamente el destino de los generales San Martín, Balcarce y Brayer, teniéndose solo la noticia del señor O’Higgins que se retira con algunos dispersos”.

Los efectos fueron inmediatos. Las conspiraciones estallaron. Si O’Higgins, maltrecho y todo, no hubiera apurado su vuelta a Santiago, su mandato habría caducado de facto por obra y gracia de los rumores falsos y las ambiciones de sus adversarios políticos que incluso contaron con los servicios de un gran patriota, Manuel Rodríguez, que juntó a 300 jinetes para crear los “Húsares de la muerte” con quienes custodiar un gobierno sin injerencias realistas. Las fake news son mucho más viejas que las redes sociales. Y siempre generaron efectos concretos.

El 5 de abril, al mando de San Martín, las tropas reagrupadas le dieron un golpe final a los españoles. A las 6 de la tarde, el Libertador le escribió el parte a su amigo O’Higgins, sin perder las formas:

“Excelentísimo Señor Director Supremo: Los contrastes de las armas de América son precursores de su libertad. Ya sabe vuestra excelencia que una incalculable sorpresión, y no el valor del enemigo, ni la timidez de nuestra tropas les dio sobre Lircay a una victoria momentánea. Dispersándose con la obscuridad de la noche una parte de nuestro Ejército, pero el honor, y constancia de los defensores de la patria han triunfado hoy completamente”.

También se había derrotado a la mentira.

 

por Edi Zunino

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