miércoles 5 de octubre de 2022
Perfil

Cristina Kirchner y Alberto Fernández, según Jorge Fernández Díaz

POLITICA | Por Edi Zunino | 28 de May 12:07

Ayer, Alberto Fernández dio la que tal vez haya sido su entrevista más taquillera en redes sociales. Y no parece casual que el encuentro se diera en un vivo de YouTube con Pedro Rosemblat, el humorista K que construyó su fama con el divertido personaje de “El cadete”. Su público es sub 35. El encuentro fue, obviamente, bastante descontracturado. Pero, repasándolo después en Perfil.com y otros portales noticiosos, me llamó la atención el tiempo que dedicó el Presidente, consultado por Pedro, a explicar su relación con Cristina Kirchner. Se ve que la intimidad de este “matrimonio” también genera interés dentro de la familia oficialista y hablar de eso no depende sólo del obsesivo morbo de la oposición.

Alberto tuvo necesidad de aclarar que él no es tan sumiso ni ella se maneja pegando cuatro gritos. Aun así, recordó que a CFK no le gustó nada aquella frase suya de que “con Cristina no alcanza y sin Cristina no se puede”, a lo que ella respondió, según él enojada, que “con Cristina no alcanza porque los otros no acompañan”. Salta a la vista que, en esa reacción, había una factura personal, porque el propio Alberto Fernández fue de los primeros en dejar de acompañarla y así de lejos se mantuvo como 10 años, desde que renunció a la Jefatura de Gabinete en 2008 hasta que volvieron a conversar, promediando el gobierno de Mauricio Macri.

Justo ayer estaba yo trabajando en el crudo de una entrevista que le hice a mi amigo Jorge Fernández Díaz, que acaba de sacar su libro número 15 donde, a lo largo de 1.038 páginas, recorre precisamente ese mismo período de nuestra historia más calientemente contemporánea y tiene a Cristina y a Alberto, por supuesto, entre los personajes centrales. El reportaje va a salir la semana que viene en la revista NOTICIAS, pero viene al caso hacer un mini-adelanto, ya que Fernández Díaz también se ocupa de la relación entre el actual primer mandatario y la vice que lo eligió. En la página 834, sostiene que Alberto fue el verdadero “ideólogo del peronismo antikirchnerista”.   

Le pregunté si está convencido de eso y me aseguró que sí, que le consta personalmente. Que, cuando dejó el Gobierno, incluso “se convirtió en el lazarillo para muchos periodistas en el oscuro mundo del kirchnerismo”. Dice Fernández Díaz:

“Nos empezó a contar qué se ocultaba detrás de cada acto público, quién era quién y por qué se mentía. Personalmente, tengo que agradecerle mucho su aporte a este libro, porque fue durante ocho años mi interlocutor semanal. Yo hablaba una o dos veces por semana con Alberto. Pero no de coyuntura, sino de ideología de fondo. Y te digo que llegamos juntos a muchas conclusiones acerca del peronismo. Por ejemplo, que se había convertido en lo que combatía”. 

Como yo tengo mis serias dudas sobre lo genuinas que pueden ser las ideologías que se enarbolan en estos tiempos tan pos-pos-posmodernos, le pregunté si, de algún modo, no cree que las ideologías y los postulados o pensamientos retóricos modernos no son sólo ropajes vistosos y oportunistas para disputar el poder… Me dijo: 

“Así fue en el peronismo hasta la muerte de Néstor Kirchner. Luego comienza otro proceso. Yo creo en las ideologías, porque, de hecho -a veces hasta de manera inconsciente- establecen reglas y sentidos comunes. Creo, por ejemplo, que una serie de supersticiones ideológicas nos impiden desarrollarnos y construir una democracia de consensos. Hay una ideología férrea en La Cámpora, por ejemplo, que es el resultado de la boda celebrada entre el feudalismo aldeano y el setentismo reciclado. Ellos piensan que es necesario tener el poder absoluto para cambiar en serio las cosas. Eso los lleva a descreer de la división de poderes, y procurar (por etapas) una hegemonía, una reforma constitucional y alumbrar por fin un Nuevo Orden. Todo esto fue formulado por Cristina y hay evidencias todos los días de que avanzan hacia ese norte. No creo que todos sean cínicos. Creo que muchos lo creen en serio. Y eso es ideología pura”. 

Jorge admite que “Cristina es la última líder peronista que tuvo una idea, y que el peronismo no ha podido o sabido superarla”. Pero advierte: “Es una idea muy peligrosa, aunque los otros dirigentes le respondieron con su vacuidad de mercenarios a repetición. Esa es la razón principal por la que sigue vigente”.

Hay una definición de Alberto Fernández ahí. Y, digan lo que digan, no proviene de un “gorila”. Eso me consta personalmente a mí.

 

por Edi Zunino

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