martes 15 de junio de 2021
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Cormillot: "Dentro de un tiempo, no nos sorprenderá que la gente muera a los 100 años"

POLITICA | Por Jorge Fontevecchia | 17 de May 08:06

Con la perspectiva de ser padre a los 80 años, reflexiona sobre el futuro. Traza las líneas de una nueva sociedad en la que, junto a una mayor longevidad de los humanos, cambiarán la política, los roles familiares, el amor y las pasiones. Un cambio que no solo es en materia de salud, sino que también es económico y ético. Un cambio con un desafío inmediato: terminar la pandemia de covid-19 cuanto antes.

¿ Tenías 50 años cuando pensaste en vivir 100? ¿Dijiste “quiero otros 50”?
Exactamente. 

¿Cómo era la idea de longevidad entonces?
Llegué a través de la literatura; de lo que se llama “zonas azules”: los lugares del mundo en los que la gente vive más años naturalmente. Fui a ver una de ellas. Quería hacer un programa de televisión recorriéndolas. Pasé unos 15 días viviendo en Vilcabamba, en Ecuador. Es una aldea donde todavía hay centenarios. Cuando se corrió la voz de que la gente ahí vivía muchos años, fueron muchas personas ricas norteamericanas. Se complicó porque, donde había una granja o una huerta, pusieron un supermercado y bajaron los centenarios. Fueron quedando solo los de antes. Estuve con ellos. Lo verifiqué además en la iglesia, en las partidas de nacimiento. Los de ahora tienen los mismos problemas de una ciudad moderna. En aquella época llegar a los 100 años era como decir una barbaridad. Hoy ya no. Hoy el fallecimiento de una persona de 80 y cortos puede vivirse como el de una persona joven. Se justifica el fallecimiento a partir de los 88, 90. Dentro de un tiempo se va a justificar a partir de cerca de los 100.

¿Encontraste algo en Vilcabamba que pudiera ser replicable en otros lugares?
Hay cosas que le atribuyen al aire, al poder magnético y a una serie de sustancias locales que nunca se comprobaron. Ya en un pueblo a 30 o 40 kilómetros, la gente no es centenaria. En general las zonas donde la gente vive muchos años son zonas montañosas. La gente camina mucho: sube y baja. Es gente que sigue trabajando, que tiene buen humor y mucho respeto por la amistad, por la familia, por los antepasados. Gente bien llevada. Hay mucha solidaridad. Poco mal humor. Se consume poca carne. Algo bastante parecido a la dieta mediterránea. No consumen pescado de mar, pero sí mucha frutas y verduras. Otra cosa habitual de las “zonas blue” es que comen muchas especias. Se encontró que hay como 15 o 20 especias, no solo las más comunes, que tienen gran cantidad de antioxidantes, sustancias que retrasan el envejecimiento celular. La célula tiene una especie de capuchón en cada extremo. Se llaman telómeros. Cada vez que la célula se divide, se va acortando. Cuando se terminan de acortar, la cosa se acaba. Los antioxidantes retrasan ese proceso.

¿Qué otras zonas azules existen antes de Vilcabamba? 
Calabria; Okinawa; hay un lugar en Georgia, ex Unión Soviética; Loma Linda en California. Hay otro en la península de Nicoya, en Costa Rica. Son los que recuerdo. Luego aparecieron dos o tres más. 

¿Qué tienen en común estos lugares? 
Trabajan. Se mueven. Viven en comunidad. Tienen respeto por los adultos mayores. Hacen mucha actividad física, producto de la geografía y el estilo de vida. Caminan mucho y siguen trabajando hasta edad avanzada. Comen muchos vegetales, pocas carnes grasas, toman un poco de vino todos ellos. Muchos de ellos consumen frutos secos. En el sur de Italia se consume aceite de oliva y pescado. En Okinawa, también mucho pescado de mar. Lo mismo en California y en Costa Rica.

¿Es por el aceite de los pescados?
El omega 3. Todavía se usa como medicación para ayudar a que la sangre fluya mejor por las arterias. En Rosario hay colegas haciendo una investigación, porque el omega 3 tiene un efecto antiinflamatorio muy fuerte. Intentan ver qué pasa cuando lo dan como preventivo del covid-19.

Escuchá el reportaje completo en Radio Perfil. 

 

por Jorge Fontevecchia

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