domingo 7 de marzo de 2021
Perfil

Fernández Mallo: "No estoy seguro de que exista algo absolutamente verdadero"

POLITICA | Por Jorge Fontevecchia | 25 de January 10:15

Hace unos años, María Kodama obligó a retirar uno de sus libros, El hacedor (de Borges), remake. Además de enojarse, el escritor español más influyente de su generación dijo que apropiarse de otros textos, de otras literaturas, era una de las grandes enseñanzas de quien consideraba su maestro. Hoy, el líder de los narradores “afterpop”, que además es físico, revive aquel axioma que dice que cuando un problema filosófico se torna personal, se convierte en poesía. Con esa mirada analiza la pandemia, las redes y la socialdemocracia de los ex hippies.

¿Qué pensaste cuando le dieron el Premio Nobel de Literatura a alguien que no escribe libros, como Bob Dylan? 
Tengo la teoría de que hacía muchos años que no les daban el Premio Nobel a las letras norteamericanas. Los norteamericanos no traducen libros de otras culturas. En una librería estadounidense, solo el 2% de lo que se vende es traducción de cualquier otra lengua. La Academia sueca castiga de algún modo al sistema literario estadounidense por esa especie de autismo. Por eso no le daban el Nobel a un autor o autora norteamericanos. Hay muchos y muchas que se lo merecen. Para colmo, cuando se lo dan, lo hacen no con un escritor, sino con un cantautor. No creo que Bob Dylan sea un escritor; es un genio de la música, pero no creo que haya escrito nunca algún libro. A lo mejor escribió algo, pero sería su autobiografía. No me quedé demasiado satisfecho con ese Premio Nobel. 

Jorge Carrión, en un listado del “Times” en español en el que estaba tu “Trilogía de la Guerra” como una de las mejores obras en castellano en el año 2018, dijo: “HBO, Netflix y Amazon han conseguido que muchas de las ficciones más populares del presente tengan forma de serie. Muchas otras son videojuegos. En ese nuevo panorama, las novelas y los libros de relatos siguen encontrando sus lectores porque, al fin y al cabo, vivimos en la época de la historia de la humanidad con mayor índice de alfabetización y de fe en el ocio”. ¿Cuál es el sentido de escribir actualmente novelas, ensayos y poemas en este contexto multiplataforma? 
Efectivamente, pareciera que escribir se transformó en una actividad que ya no transforma al mundo. Escribir tenía relevancia para la sociedad y podía transformar a todo un pueblo hasta hace cincuenta o sesenta años. A medida que otras artes y medios de comunicación empiezan a tomar la esfera social, la literatura se va replegando. Por otra parte, es mucho más fácil ver una teleserie que leer un libro. Se ve en pocas horas; un libro requiere esfuerzo. Leer es una actividad casi algebraica, un código no tan fácil de descifrar como una imagen. Lo que decía Jorge Carrión acertadamente es que también las teleseries se han convertido en la extensión natural de un libro a la imagen. Se hicieron muchas adaptaciones de libros al cine, pero casi nunca encajan bien, nunca son totalmente satisfactorias. Sin embargo, parece que la literatura habría encontrado su extensión natural en las teleseries. Es lógico, porque una novela necesita un desarrollo de personajes que una película de una hora y media o dos horas no puede resolver. Una serie, en cambio, sí. En contra de la opinión general, creo que la literatura y el sentido de escribir hoy día es hacerlo en un lenguaje no audiovisual. Los escritores y las escritoras no podemos competir con lo audiovisual, porque ellos lo hacen mejor que nosotros. Tenemos que trabajar la especificidad de la palabra, aquello que solamente se puede decir escribiendo. Es el único futuro que puede tener la literatura. Si no, será absorbida por otras artes o disciplinas. 

Escuchá el reportaje completo en Radio Perfil. 

por Jorge Fontevecchia

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