En una nueva edición de ¿Qué nos pasa con lo que está pasando?, la doctora en Psicología Guillermina Rizzo analiza el escenario político tras la derrota del Gobierno en el Senado y reflexiona sobre un estilo de poder que, según plantea, confunde la terquedad con la fortaleza.
A partir de conceptos de Mario Margulis y Eugène Enríquez, Rizzo vincula el regreso del “Día del Niño” en singular con una lectura de la política argentina y utiliza la figura del “chico caprichoso” para describir a un poder que busca controlar las reglas, no tolera los límites y tiene dificultades para negociar.
Además, analiza los efectos del “autoboicot defensivo” y advierte sobre el riesgo de que el Gobierno busque culpables antes que asumir sus propios errores de estrategia. En ese sentido, plantea una reflexión central: “Un poder que solo baja línea sin construir acuerdos, gobierna cada vez para menos gente”.
La columna cierra con una idea contundente sobre la dinámica democrática: “La política nunca fue un partido de uno solo”.

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