En una nueva edición de ¿Qué nos pasa con lo que está pasando?, la doctora en Psicología Guillermina Rizzo analiza el creciente desinterés de los argentinos por la política y plantea una pregunta central: ¿y si no se apagó la sociedad y se apagó la política?
A partir de un estudio del Observatorio Pulsar de la Universidad de Buenos Aires, Rizzo destaca que el 42% de los argentinos no se identifica ni se siente representado por ningún espacio político, mientras que el 63% tiene poco o nada de interés en la política. El fenómeno es definido como “ningunismo”.
Desde la psicología política, la especialista vincula estos datos con conceptos como la apatía, la abstinencia y la “desafectación”, entendida como el alejamiento del sistema político y la sensación de que las instituciones no responden a las demandas de la sociedad.
Sin embargo, Rizzo advierte que este distanciamiento no significa que los argentinos hayan perdido su capacidad de acción colectiva. Las movilizaciones por los jubilados, la discapacidad, la universidad pública y la ciencia muestran que, cuando existe algo concreto que defender, la participación reaparece.
En esa misma línea, destaca el impacto emocional del Mundial y señala que el 86% de los argentinos prioriza un título de la Selección por encima de un campeonato de su propio club, como muestra de que todavía existe una fuerte capacidad de identificación y entusiasmo colectivo.
Por eso, Rizzo sostiene que el rechazo a la política no debe confundirse con indiferencia: “Hay bronca, decepción, desconfianza, hartazgo y, si bien estos estados nos retiran emocionalmente de un objeto, no nos apagan”.
La columna cierra con una fuerte reflexión sobre la relación entre la sociedad y la dirigencia política: “El problema no es que la gente se apagó, el problema es que la política dejó de encendernos”.

Comentarios