jueves 21 de octubre de 2021
Perfil

Profe Mauricio

PODCASTS | Por Edi Zunino | 07 de October 11:54

En la Argentina, lo ideal es un chiste. Y eso en el mejor de los casos. Fíjense que la vicepresidenta de la Nación, Cristina Kirchner, no sabe si reírse o llorar por la noticia de que Mauricio Macri, su sucesor en el Sillón de Rivadavia, va a dar clases en la Universidad Internacional de Florida, en Miami, sobre su experiencia como estadista primero distrital y luego del país. Y doy por hecho que la asociación de Macri con el adjetivo “estadista” no pasa de largo en gran parte de la audiencia.

La cuestión es que un exmandatario dando cátedra por el mundo sobre lo que aprendió y lo que pudo o no pudo construir debería ser lo normal acá y en cualquier país medianamente serio. Y ni siquiera en Juntos por el Cambio se toman en serio la novedad académica, que a lo sumo celebran como una “típica humorada de Mauricio”.

Claro que sería lo deseable que una jubilación por el estilo tuviera el sentido de prolongar la trascendencia. Solo que acá los expresidentes no se jubilan: cobran la jubilación y se preparan para volver. Mejores, por supuesto, pese a que todos, casi sin excepción, entre sus cátedras podrían incluir la materia “Pesadillas carcelarias I, II y III”.

Hace un rato, se supo que, finalmente, el juez federal Martín Bava logró dar con el domicilio real de Macri y la citación a indagatoria por presunto espionaje contra los familiares de los muertos en el submarino ARA San Juan llegó a destino. No la recibió Macri, desde luego, porque ya todo el planeta sabe que está fuera del país. Y así como no se iba a presentar hoy, sus abogados intentarán que tampoco deba hacerlo el miércoles que viene, dado que seguirá de viaje. Lo único concreto es que tenemos una nueva conmoción político-judicial en medio de una nueva campaña electoral. Conmoción mediática, digo… O sea, en el fondo, nada nuevo.

Pero bueno, Macri se va a dar el gusto de dar cátedra de “liderazgo”, parece, durante un semestre en el Centro Adam Smith para la Libertad Económica, escuela de negocios y management dependiente de la Florida International University (FIU), con sede en Miami. Lo invitó el director, Carlos Díaz-Rosillo, un intelectual cubano-americano que fue asesor de Donald Trump. Yo conocí a directivos de la FIU a principios de 1995, cuando su Escuela de Comunicación Social decidió darme un Premio Latinoamericano a la Ética Periodística por registrar los sobornos y resistir las amenazas del sindicalista Armando Cavalieri. El galardón consistía en un diploma de cartulina y un cheque de mil dólares. Más que la premiación, recuerdo al directivo que reivindicó “el rol de Miami como verdadera capital de América latina”. Polémica definición. Aunque, seguro, muy significativa.

Macri acaba de presentar ahí su libro “Primer tiempo” y sus clases parecerían inscribirse en la cantada campaña para el segundo. Dijo Mauricio Macri al anunciar la buena nueva en sus redes sociales: “Será un honor unirme y ser mentor de futuros líderes en el ámbito del diseño de políticas públicas, con la mirada especialmente puesta en el progreso de América Latina”. Queda por verse si el nudo de su aporte conceptual tendrá que ver con lo que debe hacerse o lo que no, pero el efecto de marketing es bueno: dejar la Presidencia para recorrer aulas magnas es un acto de normalidad que por ahora tal vez no sume mucho, pero resta menos todavía y exhibe a un Macri distinto al que será indagado en la causa del submarino y figura en tantas otras.

Un profesor perseguido, en todo caso. Y ya sabemos lo que endulza la persecución en un país como el nuestro. Carlos Menem ganó las elecciones en 2003, aunque no por la diferencia que deseaba y se refugió en el Senado hasta su muerte. De Cristina, para qué les voy a contar.

por Edi Zunino

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