El portazo de Marco Lavagna pone en duda la fiabilidad estadística del Gobierno. Teorías conspirativas en torno al ex funcionario y la necesidad de apuntalar, a cualquier precio, el relato de éxito económico. Los números del nuevo calculo de medición que encendieron la alerta. El fantasma de Moreno.
Febrero arrancó con un portazo en el Gobierno. Marco Lavagna dejó el INDEC y, con esa salida se abre la duda sobre la fiabilidad estadística de un Gobierno que hizo de la inflación su principal bandera política. El Gobierno tenía listo el lanzamiento del nuevo IPC para este mes. Se venía un índice nuevo, más representativo de los hábitos de consumo actuales, alineado con estándares internacionales y con años de trabajo previo encima.
¿Qué pasó? Durante enero, el nuevo índice no iba a cambiar la película de fondo. La inflación seguiría bajando. El impacto político sería acotado, pero el problema empezó cuando el calendario avanzó y la inflación dejó de ser un dato para volver a ser una variable incómoda. Diciembre había mostrado una aceleración leve. Enero venía cargado de aumentos regulados. Y el Gobierno de Javier Milei tiene una necesidad urgente: apuntalar, a cualquier precio, el relato de éxito económico.
En esta edición de NOTICIAS, que lleva el título “ La realidad dibujada de Milei” te contamos la intimidad de esta interna que terminó con la baja de Lavagna, que después de integrar el equipo oficial durante dos años terminó envuelto en teorías conspirativas contra el Gobierno. Las sospechas de manipulación en el INDEC trae, después de todo, el fantasma de Guillermo Moreno, figura de la era K que el mileísmo, paradójicamente, ubica en sus antípodas.
En la portada de esta semana también el inesperado hallazgo de los expedientes Epstein. Los archivos desclasificados revelaron una conexión con el peluquero – ya fallecido- Rubén Giordano. Giros de dinero, desfiles y menores en la noche de los años '90.


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