viernes 7 de octubre de 2022
Perfil

Juan Grabois: "Fue una gracia para el pueblo argentino que esa bala no haya salido"

PODCASTS | Por Jorge Fontevecchia | 15 de September 19:28

El abogado y dirigente social que solicitó ante la Justicia se retire el vallado en la casa de Cristina Kirchner días antes del atentado, refirió que fue “la gracia de Dios” que intervino para que la bala no haya salido. Analiza el ataque, la situación política y el aumento de la violencia simbólica que atenta contra la democracia.

—¿Qué te impulsó a quedarte en el bloque del Frente de Todos, independientemente de la medida?

—La medida es el hecho fundamental, porque dentro de la legítima negociación política con nuestra pequeña fuerza, la ponemos al servicio de los sectores más humildes, es nuestra prioridad. Desde luego, lo que pasó con Cristina hubiese pospuesto la decisión, aún si la medida no existiera. Pero como son las cosas de la vida, que fueron un par de horas antes del intento de asesinato que sufrió, que ella misma nos confirma que la medida va a salir. Cristina no miente, a diferencia de otros políticos. Entonces, para nosotros su palabra es una garantía. Después se confirmó en el anuncio el decreto de Sergio Massa y ahora estamos esperando la implementación, pero ya sabemos que es un programa que va a durar tres meses mientras discutimos una ley permanente, enfocados fundamentalmente en la población, que está en extrema pobreza, que son muchos en la Argentina, es un escándalo. Más de cuatro millones de indigentes, gente que no come, y que a la vez son trabajadores informales o de la economía popular, a los que no les alcanzan los ingresos. Para esa población va a haber un ingreso equivalente a la canasta alimentaria, estar en contra de eso es negarle a alguien el derecho a comer, es muy loco. No tiene un gran costo fiscal, la verdad, comparado con lo que se llevan otros sectores de mayor poder adquisitivo. Nosotros hacemos política y luchamos socialmente para tratar de resolver los problemas de la realidad, en la medida de nuestra fuerza. Y por otro lado, lo que pasó con Cristina, no íbamos a ponerle más ruido al ruido en un momento donde es necesaria la paz y la unidad nacional, en torno a un consenso democrático elemental. No hay que perseguir a los opositores políticos, no hay que fomentar ni ejercer la violencia física, y no hay que fomentar discursos de anulación, lo que llaman hoy discursos de odio. Esos son consensos que, para los que tenemos fe, a Cristina la salvó Dios. 

—Recuerdo que mucha gente que conocía a Francisco aquí en Argentina decía que cuando llegó a Roma y se convirtió en Papa le cambió la sonrisa, era una persona más bien de seño adusto, lo energizó. Un colaborador de PERFIL de muchos años, Terragno, decía que era el poder que produce un efecto, mientras que los creyentes de lo que hablaban era del Espíritu Santo, y vos recién decías que a Cristina la salvó Dios, danos la dimensión de un creyente sobre lo que pasó en el momento del atentado. 

—Lo que llaman la gracia de Dios es la forma en que Dios actúa en la historia, que intercede. Y fue una gracia para el pueblo argentino, además de para Cristina, su familia y sus seres queridos, que esa bala no haya salido. No soy un experto, pero hice un posgrado en Psicología Criminal para entender la política, y hablé con algún perito que conocí en ese marco. Y lo que me decía es que fue un defecto del arma, no un defecto del uso del arma. Es decir, hasta el que no cree, ve que hay algo ahí, que ahí pasó algo. Y, yo sí, creo que Dios protegió nuestra Patria, además de a Cristina, porque la situación de violencia generalizada y el daño que hubiese producido si esa bala salía, es irreparable en nuestra historia, pero la bala no salió. Entonces, hay que estar agradecido, al destino o a la casualidad. No creo en casualidades, pero otro puede creer, o a Dios, los que creemos en Dios, por lo que sucedió, y estoy muy agradecido. 

—En una perspectiva hegeliana, la historia tiene su lógica y los actores son cuerpos que usa el espíritu de la historia. Obviamente, es metafísica, lo mismo que la religión católica, es metafísica, y el espíritu de la historia hacía que los cuerpos fueran útiles al servicio de seguir un rumbo, ¿ese atentado, independientemente de que la bala no haya salido, de la forma que se resuelve, cambia la historia de la política, deja algún sedimento más o menos perenne?

—Sí, retomando a Hegel, el salto de la cantidad en cualidad. Venía viendo un aumento cuantitativo en la violencia política argentina. Se había pasado de lo simbólico a lo manifiesto, del dicho al hecho, con la presencia de elementos letales, un cuchillo, un cargador de balas en las inmediaciones de la casa de Cristina, o sea, de los símbolos de la horca, de estas cosas mortuorias, palabras amenazantes, amenazas directas, una mujer con un cuchillo, amenazas directas de muerte, las armas, la militarización del lugar. Esos son cambios cuantitativos, como cuando el agua va subiendo de temperatura. Ahora, después, hay un cambio cualitativo cuando se convierte en vapor. Y acá hubo un cambio cualitativo, pasamos al asesinato político en grado de tentativa. Y no podemos hablar de un loquito, primero porque clínicamente no es una persona que tenga una patología que le impida tener conciencia de sus hechos, eso está claro, ni él ni su cómplice.

por Jorge Fontevecchia

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