viernes 24 de junio de 2022
Perfil

Esmeralda Mitre: "Tengo al pueblo apoyándome, no quieren un pasquín macrista"

PODCASTS | Por Edi Zunino | 16 de December 10:50

Seis generaciones después del prócer que fundó, más que un diario, la era constitucional argentina como Presidente de la Nación, ella es hija de un homónimo de aquel estadista, militar y traductor al español de La Divina Comedia. Esmeralda Mitre asegura que por sus venas corren los verdaderos genes del Bartolomé original. Que es aguerrida y constante. Que tiene convicciones firmes, por encima del personaje a veces desbordado y otras delirante y otras las dos cosas que suele componer y la conecta con aquel look “bien Di Tella” de los 60 y los 70, tan emparentado con la aristocracia porteña.

La actriz se enteró al inicio de esta nota por su abogado, Santiago Yofre, de las últimas novedades que parecen favorecerla cada minuto que pasa en su demanda por el 38% de las acciones de “La Nación”, mayoritariamente a través de la empresa KMB, que lleva la inicial de su tía “Kinucha” en una punta de la marca, en la otra la de “Bartolo”, su papá, y en el medio la M del apellido Mitre. Además, espera tener acceso como herederas a cuentas en el exterior por US$ 20 millones.

Esmeralda Mitre A

Esmeralda viene denunciando supuestas relaciones turbias de los accionistas mayoritarios de la empresa mediática, los Saguier, con Mauricio Macri y con “cierto empresario de medios muy importante al que no se puede nombrar porque no está en los papeles” y que habría ayudado con prestamos multimillonarios a “La Nación” para pagar deudas y lanzar la señal televisiva “LN+”. Más allá de las intrigas de alcurnia y de palacio, le pregunté a Esmeralda Mitre si, en caso de ganar, haría valer su peso accionario para desanclar a “La Nación” del macrismo, incluso a costa de sacrificar lectores, usuarios y espectadores satisfechos con esa línea editorial. Esto me dijo:

“Bueno, haría mucha fuerza para que no sea un pasquín donde están tocando todos los bombos a favor del macrismo. Por supuesto que sí. Sería un diario liberal…

-Ahora, dejame que me meta en el tema de la lógica de los medios y las audiencias. ¿Ese cambio de rumbo no entraría en colisión con la audiencia de La Nación, que parece predispuesta a consumir esos enfoques?

-No, Edi… Yo tengo muchísima gente apoyándome, es impresionante. Tengo, como si te dijera, al pueblo apoyándome. Yo estoy emocionada con esto. Evidentemente, la gente quiere el diario que fue antes, un diario serio, liberal, con esa ‘nueva doctrina’ donde escribía gente seria… Octavio Paz, Borges, Sábato… José Claudio Escribano, si querés… Donde no se hacían negocios sucios y se hacía el diario serio que fue siempre. Yo creo que hay muchísima gente enojadísima, muchísima gente que me cruzo por la calle, que me escriben por Twitter, que están emocionados de que por favor ese diario vuelva a ser como debe ser, que ya no quieren suscribirse más de esta manera como están”.

Esmeralde Mitre anduvo diciendo, también, que se dedicaría a la política y que, pese a haber recibido alguna oferta desde el PRO, se siente más cerca del Frente de Todos. Le pregunté si había escuchado bien esto último:

“Bueno, en realidad, sí… Porque si tengo que elegir un partido, siendo tan anti macrista por todas las razones que di, por lo incorrectos que los vi ser, estando cerca del partido cuando mi ex marido (Darío Lopérfido) tenía mucha injerencia ahí adentro y ví todo lo que hacían, elijo otro partido. Y el otro partido que me queda por elegir, es el peronismo. No queda otro. Y por otro lado…

-No me imagino a La Nación peronista…

-No importa cómo… La Nación debería ser más central, tener periodistas de todo tipo, sería interesante que sea un medio coral de una vez por todas. Como lo es Perfil, de alguna manera”.

Esmeralda Mitre B

Ahora bien: cuáles son las expectativas de Esmeralda Mitre si, tal como parece que se le estarían dando las cosas, pasara a tener una voz cantante en la empresa que fundó su tátara abuelo y que integró su padre hasta morir, hace un año y medio. Y esto me dijo ella:

“En principio, pese a que (los Saguier) son el 51%, se les acabaría la totalidad de las decisiones. Mi padre había logrado tener un 38% de las acciones, precisamente para hacerles un frente fuerte y que no puedan sacarlo de su lugar con decisiones infalibles. Es una cantidfad de acciones justa y necesaria para hacer frente a la mayoría. En segundo lugar, Santiago -que fue abogado de mi padre- y yo sabemos que hay cosas que no se estarían haciendo para nada bien en La Nación. Haríamos auditoría de todo lo que está en el margen de la ley o es directamente ilegal. En tercer lugar, los saguier pasarían a ser una gente con poder pero con todo el poder. Y en cuarto lugar, volveríamos a votar para que el directorio editorial se elija con la cantidad de apoyos necesarios que tiene que existir para que esa persona esté sentada en ese trono”.

Por lo demás, y hablando de tronos, Esmeralda Mitre está ensayando para estrenar en enero “Princesas, 50 años después”, de Pepito Cibrián. Se trata de un reencuentro de princesas mucho tiempo después de las películas de Disney, digamos. “¿Princesas que están de vuelta?”, le pregunto. Y se ríe. Y me dice: “Sí, princesas que están de vuelta… Como yo…”.

por Edi Zunino

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