Friday 1 de March de 2024
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El lado B de la empatía

PODCASTS | Por Paula Cabalén | 09 de December 15:00

La empatía es una de las grandes virtudes y habilidades que son requeridas en el mundo del liderazgo actual. Sin embargo, como todo lo bueno, tiene su lado oscuro para quien lleva esa habilidad, convirtiéndose en algún momento en algo que es bueno aprender a gestionar.

Los beneficios de la empatía

La empatía nos ayuda a conectar emocionalmente con los demás y, por lo tanto, a mejorar nuestras relaciones interpersonales. También nos hace ser más objetivos, ya que ponernos en el lugar de los demás facilita que les comprendamos sin prejuicios.

Los tres tipos de empatía

Empatía Cognitiva. Implica ponerse en el lugar de la otra persona y así ver cómo piensa para comunicarnos de manera efectiva. 

Empatía Emocional. Acá se da una conexión instantánea: podemos sentir lo que el otro siente. 

Preocupación o solidaridad empática.

Ser una persona empática significa que también asumes los sentimientos de otras personas como propios. Y si bien ser empático tiene algunas ventajas (como ser bueno para ofrecer apoyo emocional), también tiene inconvenientes (como sentirse emocionalmente agotado la mayor parte del tiempo).

Cuál es el lado oscuro o negativo de la empatía

- Sobrecarga emocional. Al percibir las emociones de los demás, tiendes a sentir agobio por emociones fuertes o negativas de quienes te rodean. Esto puede llevar a estrés emocional y agotamiento.

- Sensibilidad extrema. Mayor susceptibilidad a situaciones estresantes o la negatividad que les rodea. Llevándolos a tener mayor dificultad en resolver problemas que otras personas resuelven con mayor facilidad.

- Manipulación emocional. Puede ser común que las personas busquen aprovecharse de la capacidad de comprensión de quienes tienen mayor empatía.

- Dificultad para establecer límites. Pueden verse involucrados en forma excesiva en los problemas de los demás, lo que genera sensación de agobio o incluso malestar por sentirse manipulados.

- Dejar de lado la propia vida personal. Al centrarse más en los problemas de los demás, pueden dejar de lado sus propias necesidades.

¿Qué aprendí? A poner límites, cuidarme y elegir.

Ser empática puede ser agotador, por lo que es importante que te cuides. Esto es especialmente importante si hay una situación tensa constante en el trabajo; como cuando tus colegas no están contentos con el nuevo líder del equipo. O en tu reunión de cumpleaños!

Aprender a conocerse y tomar aire. Mantener una sana autoestima, tener espacios de vacío mental, relajación, autoconocimiento, vivir en el presente y lograr una buena conexión con las propias emociones, esto ayudará a poder distinguir cuando eres tú o cuando la energía es del ambiente o de otra persona. 

El cuidado personal puede implicar cualquier cosa, desde tomar una clase de yoga, hacer ejercicio, hasta reservar un momento de tranquilidad para leer un libro todas las noches. Independientemente de lo que elijas hacer, conviértelo en una alta prioridad para que puedas asegurarte de que estás cargando tus baterías para sentirte lo mejor posible en cada ámbito en el cual te muevas.

por Paula Cabalén

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