martes 21 de septiembre de 2021
Perfil

Cuál es el fantasma que hoy recorre el Círculo Rojo

PODCASTS | Por Gustavo González | 26 de July 08:59

Hay un fantasma rojo que recorre el Círculo Rojo. Es que desde sectores de la oposición y del establishment ven en el Gobierno argentino con un alineamiento con el eje Cuba-Venezuela y con dos potencias extracontinentales, Rusia y China. De ahí a insinuar que Alberto Fernández está dominado por una ideología que abrevaría en algo así como el viejo comunismo internacional, hay un paso. De allí también deviene la denuncia de que murieron miles de argentinos porque el Gobierno privilegió la compra de vacunas rusas y chinas en lugar de las estadounidenses, guiado supuestamente por esta ideología extrema.

Es cierto que de los países mencionados lo más parecido al comunismo puro es Cuba y que Cuba ya no puede influir ni sobre sí misma; que Rusia abandonó ese sistema hace tres décadas; que China ya incorporó al capitalismo y que en Venezuela conviven las empresas y la propiedad privada capitalista con un intervencionismo creciente. Pero en realidad, no importa que este presente no se le parezca en nada a aquel mundo en que el comunismo sí ocupada la mitad del planeta. Lo cierto es que es ese fantasma el que volvió a acechar a estos sectores.

No los tranquiliza la definición del Presidente como socialdemócrata, ni sus giras por Europa que privilegia explícitamente  a los países gobernados por esa corriente, o el reciente apoyo a la cumbre climática promovida por Biden. Ni siquiera la política económica de Martín Guzmán, experto en las relaciones con los organismos financieros y obsesivo del ordenamiento de las cuentas públicas, es capaz de convencerlos de que no vamos camino, o ya llegamos, a Argenzuela.

No importa si los fantasmas existen, lo que importa es que hay un sector de la dirigencia y de la sociedad que los ve. 

Con los fantasmas permanentes del ser humano hay poco que un Gobierno pueda hacer, pero con otro tipos de miedos sí se puede actuar. Una forma de hacerlo es entender que un país empobrecido, débil como la Argentina, debería esforzarse por demostrar que mantiene relaciones equilibradas con todos los centros de poder, sin necesidad de andar opinando siempre sobre lo que pasa en otros países, porque bastante tenemos con el nuestro.

 

por Gustavo González

Galería de imágenes

Comentarios

Espacio Publicitario

Espacio Publicitario