jueves 29 de septiembre de 2022
Perfil

Cristina Kirchner está cercada, incluso por el estigma de Cobos No Positivo

PODCASTS | Por Edi Zunino | 09 de February 11:00

Cualquiera que les cuente lo que va a hacer Cristina Kirchner en un rato, mañana o cuando sea, les está metiendo el verso. Si por algo se caracteriza ella es por controlar las llaves y los candados de los bozales de su entorno y en eso radica buena parte de su poder, tan convencida como está de que su guerra es, ante todo, comunicacional. Sin embargo, entre las especulaciones de los otros (políticos, periodistas, analistas y demás oráculos) y las mías propias, CFK debería estar a punto de emitir alguna señal sobre la tormenta interna desatada por la renuncia de su hijo a la jefatura del bloque tras el preacuerdo con el FMI, y luego del prudente silencio que mantuvo mientras Alberto Fernández estuvo de viaje.

Alberto, que ya está de vuelta sin poder disfrutar un minuto de lo que considera un periplo internacional exitoso (y que incluye el entendimiento con el Fondo), confió que hablaron por teléfono con la vice y desde su staff de operadores se desliza que pronto debería concretarse un encuentro en persona, aunque sin especificar si será público o privado. El Presidente quiere llegar a esa instancia con los avales suficientes para, por primera vez en su vida, disciplinar a quien siempre lo trató como un gerente, al punto de haberlo colocado en el lugar que está ahora. 

Tan mal no le está yendo en ese aspecto al inquilino de la Casa Rosada. La abrumadora mayoría de los gobernadores provinciales se manifestaron a favor del acuerdo, incluso dos de los tres radicales y los de partidos provinciales. Cualquier cosa que redunde en un poquito de previsibilidad es bienvenida en el interior de este país semi demolido. Por otro lado, habrá que ver qué definen hoy los diputados del PRO (donde el macrismo puro y duro pareciera irse desdibujando en un fenómeno análogo al del kirchnerismo “sauvage”), pero hay clima para que se imponga cierta transversalidad favorable al pacto para compensar la eventual fuga de unos cuarenta y pico de votos propios computada hasta hoy. Sumemos que, hasta los movimientos sociales y los gremios oficialistas, que detestan a La Cámpora, planean desplegar liturgia peronista para respaldar una vez más al mandatario en la Plaza de Mayo.

Por lo visto, el mensaje a Cristina va más allá de lo verbal. Incluye una paradoja que la pone frente a un espejo en el que, supuestamente, jamás hubiese querido mirarse: el estigma de Cobos No Positivo ronda el palacio del Congreso Nacional. Es curioso, pero la última vez que el Parlamento tuvo en vilo al país fue durante aquellas jornadas que culminaron en la “traición” del vicepresidente, la fractura del bloque oficialista y la renuncia del mismo Alberto Fernández a la jefatura del gabinete de la misma Cristina Fernández de Kirchner. Cuesta creer que los contresentidos se hayan apoderado a tal punto de nosotros. Pero, bueno, de paso y ya que estamos, recordemos que con aquel escandalete y todo, ella terminó siendo reelecta (claro que un año después de haber enviudado, lo que le aportó un halo especial a su figura de luto).

Un argumento más que le arrimaron a La Jefa para que no rompa…: la marcha de ayer de la izquierda contra el FMI fue multitudinaria; regalarles la calle sería pegarse un tiro en el pie, le han dicho, por más rivalidades que haya dentro del Frente de Todos. Así están las cosas…

por Edi Zunino

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