miércoles 23 de junio de 2021
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Argentina necesita un programa fiscal que la lleve al superávit

ECONOMíA | Por Julieta Colella | 17 de May 10:06

Si bien todavía muchos países del mundo se encuentran atravesados por la pandemia, muchos otros ya se están moviendo hacia la post pandemia. Y, como de costumbre, pareciera que el mundo se encamina hacia una dirección y Argentina hacia la dirección diametralmente opuesta. 

Durante estos últimos días, el precio de los commodities que exportamos alcanzaron los valores más altos de la última década. Las tasas de interés internacionales de corto plazo están prácticamente en cero y las de largo también son bajísimas. En realidad, este escenario internacional sería ideal para Argentina, pero tenemos un nivel de riesgo país de 1564 puntos que es un nivel de default, y el gobierno si no restringe el mercado de cambios, sabe que va a haber una disparada del dólar. Obviamente, la crisis global desatada por la pandemia es una de las razones que impide que este contexto se convierta en crecimiento económico, pero no es la única, porque antes de la crisis sanitaria teníamos problemas que hoy no se están resolviendo y, atención, porque este escenario no va a durar para siempre.

En el último año, el mundo aplicó una serie de políticas monetarias y fiscales expansivas con muy pocos precedentes. Por ejemplo, en Estados Unidos, el déficit fiscal se acercó al 12% del PBI, la Base Monetaria creció cerca de un 25 % y la tasa de corto estuvo en cero. Si bien esto permitió que la economía este mostrando una rápida recuperación (+6,4% anualizado en el primer trimestre) también la inflación comenzó a despertarse. En abril, la inflación fue del 0,8% mensual y de 4,2% anual, ósea la más alta en 13 años. 

Todo eso implica que, tarde o temprano, cuando los problemas generados por la pandemia vayan desapareciendo, es probable que la política tan expansiva que estamos viendo hoy no sólo se vaya corrigiendo, sino que puede existir la necesidad de reaccionar sobre todo en cuestiones monetarias, lo que podría llevar a fuertes aumentos de la tasa de interés internacional.

Para Argentina esto podría significar un desafío dado que el país decidió postergar todos los vencimientos de deuda para después del año 2023. Tengamos en cuenta que los vencimientos de deuda de capital e intereses que tiene que enfrentar el próximo periodo presidencial superan los u$s 14.000 millones por año, sin contar al FMI o el Club de París. Todo ello puede representar para nuestro país un futuro complejo en materia de deuda y financiamiento del Estado.

Por eso es que Argentina necesita un programa fiscal que la lleve a tener superávit primarios en los próximos años y si es posible equilibrio fiscal a nivel financiero. 

La economía argentina va a necesitar un período largo y continuo de reducción del déficit fiscal. El programa de Guzmán contempla en principio una reducción del déficit fiscal que de hecho viene sucediendo, pero aún falta mucho y, aún así, esto ya está provocando conflictos políticos. Sería más fácil este proceso si Argentina pudiera volver a crecer porque ello significaría más recaudación que facilitaría la mejora de las cuentas públicas. Pero para eso, necesitaríamos reformas estructurales y un plan económico integral.

 

por Julieta Colella

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