Monday 22 de July de 2024
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Salgamos de la bipolaridad argentina

PODCASTS | Por Jorgelina Traut | 13 de September 19:14

Los síntomas:

Sentirse muy optimista, eufórico o animado.

Sentirse nervioso o acelerado, más activo de lo habitual.

Tener muy mal genio o parecer extremadamente irritable.

Sentir que los pensamientos van muy rápido, lo mismo al hablar.

Dormir menos.

Definición de bipolaridad: Trastorno que provoca altibajos emocionales, que van desde trastornos de depresión hasta episodios maníacos.

Se desconoce la causa exacta del trastorno bipolar, pero es posible que tenga que ver con una combinación de factores genéticos y ambientales y de la alteración de las sustancias químicas y las estructuras del cerebro.

Los episodios maníacos pueden incluir síntomas como exceso de energía, reducción de la necesidad de dormir y pérdida de noción de la realidad. Los episodios depresivos pueden incluir síntomas como falta de energía, poca motivación y pérdida de interés en las actividades cotidianas. Los episodios de cambios de humor duran de días a meses.

El tratamiento suele ser de por vida e incluir una combinación de medicamentos y psicoterapia.

Cada día de la semana que dejamos atrás, hubo una resolución nueva (y hasta más de una) en el Boletín Oficial. Medidas que ya habían sido anunciadas pero que se hicieron esperar. 

Primero los fertilizantes: 5 toneladas hasta 150 hectáreas de trigo y maíz, en lugares declarados en emergencia agropecuaria. No alcanza para más de 50, pero es algo. 

Luego llegaría el ya hermoso Programa de Incremento Exportador. Digo hermoso porque innova, es distinto cada vez, pero los resultados … más o menos los mismos. Incertidumbre al principio, ventas después, vaivenes de precios, pero siempre con alguna mejora, productores que pudieron vender y lo hicieron, exportadores que prefieren no hablar, y la disponibilidad que tienen de un 25% de las divisas, liquidarlas al dólar contado con liquidación; y el 75% a dólar oficial.

En las últimas horas se conoció el documento emitido por entidades de la mesa de proteínas vegetales de Argentina, que piden a gritos ser recibidos por el Gobierno para contarles que, medidas como estas, los dejan afuera del mercado externo. Sucede que elaboran alimento para consumo humano a base de soja, y con este mayor precio de la soja no pueden trasladarlo al valor final porque Brasil terminará ganando el mercado, construido en los últimos 20 años, pero que se puede perder en 5 minutos. 

“Daña, paraliza y pone en vilo al sector que más valor agrega (y en origen) y llega a más de 35 países” sostiene el escrito. Este es otro ejemplo más de lo que generan medidas tan cortoplacistas como estas.

Por último, las economías regionales. Otro de los anuncios de Massa había sido eliminar derechos de exportación a las economías regionales. Lo anticipó en el marco de la exposición rural de Palermo y se cumplió el jueves. Resulta que finalmente sólo aquellas posiciones arancelarias con mayor agregado de valor, con mayor industrialización, son las que ya no tributarán las mal llamadas retenciones, pero otros productos sí. Es el caso del sábalo, jugo de uva, vino, parte del arroz, parte del maní, la cáscara de los cítricos, entre otros. O sea, arroz con cáscara parbolizado tributará 3% al igual que el arroz con cáscara; el arroz partido un 2% mientras que el maní con cáscara el 4% y el pellet de maní 3%.

No se eliminaron todas. 

¿Qué es todo esto?, ¿Una conducta maníaca? No, dirán muchos, se llama gestión. ¿Gestión? 

Te cuento otra. La clase media argentina, la histórica (por ponerle un nombre) clase media argentina, no puede dejar de hablar de dinero. Tras el 13 de agosto todo cambió para peor, todo se puso castaño oscuro, diríamos en el pueblo. Ya no hay extra, kiosco, changa, que valga, se hace todo y todo el tiempo. Lo más posible. 

Hablaba con jóvenes que se dedican a profesiones del hoy, como ser redes sociales, etc y me decían, “mis viejos a mis 25 años se estaban haciendo la casa” yo no tengo ni miras de estar cerca de algo propio, estoy viendo como pago el alquiler.  Y esto tambien pasa con los “trenti, cuarenti y, cincuenti…”

¿Están depresivos? No. ¿Duermen menos? ni hablar. ¿Su humor está alterado? sí. 

Te cuento otra más. Otros jóvenes, viendo de qué manera investigan mejor; como relevan mejor los datos y acceden a la exactitud. Se tornan nerviosos por el compromiso, pero relajan cuando la presión pasó, y se quedan con el resultado muy positivo obtenido. Trabajan en equipo, se respaldan, no se sienten solos, y con mucho esfuerzo claro, pero estoy segura que sí llegan a fin de mes, porque trabajan en lugares super seguros en el marco de la estructura social / empresarial del país. 

¿Y los políticos? están ahí, como siempre, viendo quien se queda con el poder máximo de la República, creyéndose, cada cual, que es el único o la única con posibilidad de cambiar esto. 

Déjenme decirles, y con todo el respeto que se merecen quienes lo padecen. Siento que la Argentina tiene trastorno bipolar.

Atravesamos altibajos emocionales: salís a la calle y nuestra gente está irascible, caminas un poco más y te encontrás con la euforia del futuro, del saber que se puede seguir caminando sin problemas y con mucho para hacer. Creo firmemente que la causa está en una combinación genética y ambiental. Creo que hay exceso de energía, reducción de la necesidad de dormir y pérdida de noción de la realidad. Creo que hay cuadros depresivos, falta de energía, poca motivación y pérdida de interés en las actividades cotidianas.

Sin ningún tipo de risa o broma, por el contrario, volviendo a manifestar el respeto y la empatia con aquellos que de verdad a atraviesan por esto; la Argentina atraviesa una bipolaridad que por momentos asusta y por otros enorgullece. 

Tal vez la padecemos hace mucho tiempo y en este contexto electoral tan disruptivo, tan crítico en lo económico, se siente más. 

No lo sé. 

Solo me atrevo a pensar que aun podemos elegir; solo me atrevo a decir que estamos super a tiempo de elegir el camino correcto. 

Ustedes dirán, pero ¿Cuál es? 

La bola mágica se me perdió al nacer, la brújula está un poco dañada también, pero el alma indica que hay un solo recorrido por hacer: el más justo; el más empático; el más colectivo y menos individualista, el más comprensivo, el más amable, el menos llorón. 

Tomemos ese camino, y salgamos de la bipolaridad argentina. 

por Jorgelina Traut

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