domingo 14 de agosto de 2022
Perfil

Liliana Favaloro: "René siempre estaba un paso adelante de lo que soñaba"

PODCASTS | Por Jorge Fontevecchia | 29 de June 19:00

A cincuenta años de la primera operación de by-pass coronario en la Fundación Favaloro, la sobrina del inventor de la técnica que revolucionó la medicina y salvó millones de vidas en todo el mundo habla sobre el legado que dejó René Favaloro, la situación actual de la institución y la importancia del desarrollo de la investigación científica.

Si René Favaloro se hubiera quedado en Estados Unidos, hubiera obtenido el Premio Nobel de Medicina, y no lo obtuvo por venirse a la Argentina?
El doctor (Ricardo) Pichel, que fue rector de la universidad y uno de los primeros investigadores que trabajaron con René, le había hecho un escrito para presentarlo como posible Premio Nobel. Quizás, el regreso a la Argentina y no sé si es un tema de... 

Entrevisté también con motivo de esta entrevista previamente al cardiólogo, al doctor Robert Lefkowitz, que es Premio Nobel de Química 2012. Gran parte de los remedios que hoy en día se consumen parten de la idea del sistema de comunicación hormonal. Aun así, un millon de by-pass por año en todo el mundo, hay alrededor de 50 millones de vidas salvadas en poco más de medio siglo. Lefkowitz vive en Estados Unidos, trabaja en las universidades más importantes de Estados Unidos y probablemente con la misma red de contactos, si René se hubiese quedado allí, hubiera sido Premio Nobel de Medicina. 
Lo que ha hecho René es el proceso científico en cuanto a la técnica de by-pass, porque previamente se hacían by-pass periféricos, pero en la parte de las arterias coronarias no. O sea en el territorio de las arterias coronarias. Aparte, es un método, como vos decís, no es chiquito, es un método que se ha podido replicar y se sigue replicando como hace 55 años, no cambió. Puede haber cambiado el hilo de sutura, mejores lupas para ver mejor la luminaria del campo quirúrgico. La magnitud en salvar vidas, evitar muertes súbitas, evitar insuficiencias cardíacas, infartos, tiene un impacto muy importante en la población. 

No tuvo el Premio Nobel, pero dejó el legado de una fundación que si él no hubiera venido, no existiría. 
No, él, si bien yo era chica y él se vino en el 70, 71 a la Argentina, no se hubiese quedado allá. O sea, él fue para una etapa de transición, de formación, y se hizo la conjunción con Mason Sones, que fue el creador de la cinecoronariografía accidentalmente. Y realmente creo que ahí, como vulgarmente puede decirse, se alinearon los astros, se juntaron las dos personas que realmente pudieron desarrollar y hacer un proyecto de investigación que resultó positivo para toda la comunidad. 

Y si hoy René Favaloro volviera a la vida y viera la longevidad de su fundación, ¿qué creés que pensaría?
Era un soñador que siempre tenía proyectos y, de hecho, la fundación, si bien se llamó Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, después se le agregó trasplante y él siempre estaba un paso adelante de lo que soñaba como diseño y desarrollo. De hecho, él soportó toda la investigación básica cuando en el país investigación básica, que es la que se hace en laboratorios, no es con pacientes sino con animales. En el año 80, crea su Instituto de Ciencias Básicas e Investigación, lo soportó él económicamente porque creía que sin investigación no podíamos brindar al paciente asistencia médica adecuada. O sea, la ciencia cambió mucho de esa época a hoy. Hoy hay laboratorios de investigación, el Conicet soporta todo lo que es la investigación. Pero en ese momento había pocos lugares y realmente fue pionero, por eso René siempre estaba con una visión más adelantada de llegar a cierto cometido. Nosotros trabajamos en un proyecto de investigación después del año 2000, donde René nos lo trajo antes, que se hizo básico primero, o sea en animales, y luego se hizo en humanos una fase uno de investigación, que no es fácil en la Argentina llegar a hacer eso, para generar vasos a nivel cardíaco. Cuando se producía un infarto, o cuando había isquemia, dolor de pecho, inyectar y generar celulitas nuevas para no tener dolor de pecho cuando ya no podías hacer ni un by-pass, ni angioplastia, ningún tratamiento, el paciente está invalidado por el dolor de pecho, técnicamente no se puede. René vino con eso desde Italia, con ese proyecto para hacerlo en Argentina, en el año 95, 96 lo había visto a nivel periférico. Eran inyecciones de células que tenían información para producir vasitos capilares, y él dice: esto hay que hacerlo, es genial para el corazón. Y lo llevamos a cabo. Después no hubo inversores para magnificar estas cosas, pero pudimos hacer una fase uno, que es de seguridad para el paciente y eficacia. No es fácil eso porque no tenés un doble ciego, al paciente que le inyectás un placebo. No, acá es la primera fase para brindar seguridad al paciente de que no le está provocando otro daño y que el efecto que le querés buscar lo lográs, y lo llegamos a hacer. Realmente él nos transmitió, y nos sigue transmitiendo, es el alma máter de la ciencia básica a la medicina traslacional, o sea, trasladarla al paciente, porque si nos quedamos en lo básico no sirve. 

Escuchá la entrevista completa en Radio Perfil FM 101.9.

por Jorge Fontevecchia

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