El Peligro de la Estupidez: Por qué es más Temible que la Maldad
Existe un adagio popular, tan cómico como certero, que compara debatir con un necio con jugar al ajedrez con una paloma: no importa qué tan buen jugador seas, la paloma derribará las piezas, defecará sobre el tablero y volará de regreso a su bando para reclamar la victoria. Sin embargo, lo que parece un simple chiste de sobremesa adquiere un matiz escalofriante bajo la óptica del teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer. Para él, la estupidez no es una anécdota graciosa; es una amenaza existencial mucho más peligrosa que la maldad misma.
La maldad tiene un punto débil
A primera vista, esto parece contraintuitivo. Solemos temer a los malvados, a los mentirosos y a los tiranos. No obstante, Bonhoeffer argumenta que la maldad lleva en su interior el germen de su propia destrucción. Cuando identificamos algo como "evidente maldad", el mundo moral puede movilizarse, organizarse y luchar contra ello. El mal es identificable y, por lo tanto, combatible. Una vez que las cartas están sobre la mesa, sabemos dónde trazar la línea.
El escudo invisible de la estupidez
La estupidez, por el contrario, presenta dos obstáculos que la hacen invulnerable a los ataques convencionales de la razón:
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La tolerancia social: A diferencia del crimen, somos extremadamente permisivos con la ignorancia voluntaria. No solemos atacar a alguien simplemente por "no entender" o por carecer de criterio. Esta benevolencia permite que la estupidez se propague sin filtros.
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La resistencia a la lógica: Como la paloma en el tablero de ajedrez, la persona estúpida no juega bajo las reglas de la lógica. Los hechos no la convencen y los argumentos no la alcanzan. Se vuelve "resbaladiza"; ante la evidencia, simplemente cambia de tema o reclama una victoria inexistente.
El títere perfecto
El punto más alarmante de la tesis de Bonhoeffer es la simbiosis entre el malvado y el necio. El malvado, por sí solo, rara vez puede tomar el poder absoluto; necesita una masa que lo sostenga. Aquí es donde la estupidez se convierte en una herramienta política. La estupidez es un arma que los malvados saben empuñar con maestría.
Un individuo estúpido es fácilmente maleable, puede ser dirigido y manipulado para cometer actos atroces bajo la bandera de la justicia o la necesidad, sin sentir el peso de la culpa moral que detendría a una persona reflexiva. La historia nos ha enseñado, de la manera más cruel, que la falta de luces intelectuales no es un impedimento para alcanzar posiciones de gran poder.
"La maldad siempre lleva consigo el germen de su propia subversión, pero contra la estupidez estamos indefensos".
De acuerdo a mi experiencia con organizaciones y grupos, debemos vigilar no solo a quienes tienen intenciones oscuras, sino a la alarmante falta de pensamiento crítico en nuestras sociedades. El mal es el titiritero, y no hay nada que ame más que a un idiota con poder. Si no aprendemos a valorar la sensatez sobre el eslogan y la reflexión sobre el dogma, seguiremos permitiendo que las palomas dominen el tablero de la historia.
Salir de situaciones así, requiere de tomar consciencia y desarrollar el autoconocimiento. Si esto resuena contigo, te invito a mi próximo retiro en Panamá en donde abordaremos este tipo de trabajo interno, para tener pensamiento crítico y dejar de ser seres manipulables.
https://www.paulacabalen.com/senses-pty/
Qué esperas?
Buen fin de semana!
Paula Cabalén
www.paulacabalen.com
Coach de Vida y Negocios
Consultora. Conferencista.

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