lunes 29 de noviembre de 2021
Perfil

La maldición de Franco Macri

PODCASTS | Por Edi Zunino | 05 de October 08:53

Hace 10 años –nada más que 10 años-, Cristina Kirchner llevaba casi uno de viuda y estaba yendo por su reelección, que ganaría en octubre de 2011 con el 54% de los votos y 30 puntos de distancia sobre el segundo, el socialista santafesino Hermes Binner. Cambiemos no existía: tercero salió el candidato de la UCR, Ricardito Alfonsín; cuarto y quinto fueron dos peronistas, Alberto Rodríguez Saá y Eduardo Duhalde; y la Coalición Cívica de Lilita Carrió quedó séptima con menos del 2% y medio punto atrás del trotskista Jorge Altamira. El color amarillo del PRO brillaba nada más que en la Ciudad de Buenos Aires, donde el reelecto como Jefe de Gobierno, en julio, venía de ser Mauricio Macri, que casi duplicó en segunda vuelta los votos del ahora designado ministro de Ciencia, Daniel Filmus, y se encaminaba a ser candidato presidencial en 2015 con un opositor por sobre todos a esa decisión: su propio padre y todavía jefe del clan familiar, Franco Macri.

Padre e hijo venían de largas disputas, donde siempre se mezclaron cuestiones de sangre, de negocios y a la larga, de poder. Mauricio supo sacar partido de aquellas peleas, pese a que Don Franco lo acusaba nada menos que de robarle sus empresas y el hoy ex presidente deslindaba en su papá las causas abiertas por espionaje político y hasta familiar que investigaba uno de los jueces más controvertidos de la historia argentina, el ahora fallecido Norberto Oyarbide. Por aquellos días, un PRO fundacional como Federico Pinedo mezclaba las consignas electorales con las internas de linaje al afirmar que “Mauricio es Macri, pero Franco es Kirchner”.

No estaba tan lejos de la realidad el jueguito de palabras. El padre de Mauricio había sido una pieza clave para que Néstor y Cristina Kirchner hicieran pie en China. En 2009, cuando Ricardo Jaime debió abandonar la Secretaría de Transporte de la Nación acusado de coimero, lo reemplazó alguien criado en las entrañas del Grupo Macri, Juan Pablo Schiavi, que además había sido el primer jefe de campaña de Mauricio en la Ciudad y gozaba de la íntima confianza de dos hombres en los que Don Franco había depositado la formación de su primogénito en cuestiones de Estado: Carlos Grosso y Daniel Chaín. Cuando Schiavi desembarcó en Transporte, Don Franco pretendía quedarse por muchos años con la línea de trenes Belgrano Cargas, inversiones chinas mediante. Ahora, en noviembre, mes de las próximas elecciones, Schiavi estará en condiciones de pedir su libertad condicional. Fue condenado como uno de los responsables políticos de la llamada Tragedia de Once.

Los Macri, en estas horas, son noticia en varias líneas. Mientras parece que Mauricio está dispuesto a jugar su “segundo tiempo” desde 2023, su hermano Gianfranco quedó en la mira de la AFIP y de la Justicia por un supuesto blanqueo mal habido de US$ 25 millones hecho a nombre de su madre, Alicia Blanco Villegas, en 2016. Y el otro varón, Mariano, apareció en los “Pandora papers” justo cuando decidía presentarse como querellante en la interminable causa del Correo Argentino, donde el Estado nacional acusa al clan por un extenso fraude al fisco. 

En la presentación como “pretenso querellante”, Mariano señala: "Los hechos investigados se relacionan con la posible administración infiel y vaciamiento de aquella firma de la que yo era accionista y de que, en principio, esa administración -por parte de algunos de los accionistas y Directores- habría originado un perjuicio a la administración pública, no puede descartarse respecto que esas mismas conductas fraudulentas hubieran importado un perjuicio para el suscripto y para los restantes accionistas de Socma Americana S.A”. Dice también: "La pretensión que aquí formulo tiene por fin que se asegure la tutela judicial efectiva de mis derechos como otro posible sujeto defraudado en razón de las maniobras que se investigan en autos sin poder descartar, incluso, que los imputados en autos hayan realizado otras maniobras (en el marco de su defraudación) tendientes a ‘licuar’ o pretender deslindar su responsabilidad jurídico-penal utilizando como instrumento a otras personas que, como es mi caso, resultamos accionistas de Socma Americana S.A.".

Traduzco: Mariano acusa a Mauricio y a Gianfranco prácticamente de lo mismo que, en su momento, el padre de los tres. De socios infieles. Ningún macrista del ala política lo acusó de “ser Kirchner” como Pinedo a su papá. Por lo menos, no todavía. La campaña recién acaba de comenzar. ¡Qué novelón!

por Edi Zunino

Galería de imágenes

Comentarios

Espacio Publicitario

Espacio Publicitario