viernes 7 de octubre de 2022
Perfil

La Condesa Sangrienta

PODCASTS | Por Lucas Boltrino | 07 de August 10:00

El historiador y escritor español Carlos Fisas fue conocido por la divulgación de relatos de la Edad Media tan increíbles como insólitos.

La historia de hoy nos lleva a Hungría, por el año 1600, en el castillo de Csejthe. Un día, el conde Nadasky Ferencz vio a una muchacha desnuda correr en las inmediaciones del parque del castillo. La joven lloraba a gritos y tenía los pies heridos por las piedras y las plantas con espinas, pero lo más insólito era que su cuerpo estaba untado con miel, y que los insectos, obviamente, se unían a ella.

El noble interrogó a sus sirvientes, y ellos le respondieron que rea una sirvienta de su esposa, y que lo que acababa de ver era un castigo que la mujer le aplicó a la muchacha.

Otro día, Ferencz descubrió a su pareja en una extraña situación: con un largo alfiler punzando a una sirvienta en el pecho. Cuando él le preguntó por qué hacía eso, ella respondió:
"Ha contestado groseramente a mis preguntas".

Damas y caballeros, con ustedes: Erzsébet Báthory.

Erzsébet era una aristócrata húngara, perteneciente a una de las familias más poderosas de esa nación.

Tuvo cuatro hijos que, según Carlos Fisas, ella no cuidaba y, por el contrario, dedicaba gran parte del día a cuidar su belleza. Y tras la muerte de su esposo, en 1604, esa ocupación se convirtió en una obsesión.

Cuenta la leyenda que, al alcanzar la adultez, la condesa sabía que no iba a poder mantenerse joven por mucho tiempo. Y fue en la sangre de las mujeres jóvenes donde quiso encontrar una suerte de elixir de la vida para continuar sin una sola señal de vejez.

Pero las víctimas no fueron unas pares. Ni siquiera unas decenas. Fisas señala que fueron más de seiscientas las jóvenes decapitadas y mutiladas de las formas más espantosas, todo para que la sangre fluyera y cayera sobre la piel de Erzsébet.

El mito de los asesinatos llegó hasta los oídos del Rey Matías II de Hungría, quien ordenó allanar el castillo en el que vivía la mujer. Cuando los súbditos descubrieron las osamentas y los cuerpos mutilados, no dudaron en iniciarle un juicio a la condesa.

Por los brutales crímenes, todos sus sirvientes menos una niña de 14 años fueron condenados a morir decapitados o quemados vivos. En el caso de Erzsébet, por su título nobiliario, no podía ser procesada, con lo cual se la condenó a quedar encerrada en su castillo de por vida.

Se la colocó en una habitación en donde le sellaron puertas y ventanas, y dejaron solo un pequeño orificio para que le pasen comida y bebida. Finalmente, en 1614 exhaló su último suspiro.

Y comenzaba así la leyenda de la Condesa Sangrienta.

Fuente: "Historias de la Historia - Tercera Serie", de Carlos Fisas

por Lucas Boltrino

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios

Espacio Publicitario

Espacio Publicitario