sábado 18 de septiembre de 2021
Perfil

Eva Perón se va a dar la Sputnik V

PODCASTS | Por Edi Zunino | 25 de June 11:44

Aprovecho para empezar diciendo que, a mi entender, “Santa Evita” está, lejos, entre los diez mejores libros de la historia de la literatura argentina. En ese trabajo monumental, el inolvidable Tomás Eloy Martínez desplegó toda su maestría periodística para investigar las increíbles peripecias del cadáver embalsamado de Eva Perón y la puso al servicio de un relato electrizante donde la realidad se mezcla con la ficción y compone un espectacular policial-político, tan dinámico como asfixiante y negro, desde ya.

Dicho esto, queda clarísimo que “Santa Evita” merecía llegar al cine. Y va a ser una serie de ocho capítulos, producida por Disney y Fox y protagonizada por Natalia Oreiro, que ayer presentó las primeras fotos caracterizada como la esposa de Juan Domingo Perón, que va a estar en la piel de Darío Grandinetti. Las mega-productoras no dudaron en comprar “Santa Evita”: nada menos que Madonna volvió popular a la “abanderada de los humildes” en el mercado sajón y mundial.

Claro que, para esta versión, donde la musicalidad, en todo caso, pasa por la intriga, la sordidez y la magia, había que buscar todas las garantías posibles para garantizar el éxito entre el público hispano y latino e ir incluso más allá. Salma Hayek tiene a cargo la producción ejecutiva. La dirección va por cuenta de Rodrigo García Barcha, hijo del escritor Gabriel García Márquez, emblema del realismo mágico latinoamericano y amigo de Tomás Eloy Martínez, para más datos. Ernesto Alterio –hijo del gran Héctor Alterio- y Francesc Orella, el protagonista de la serie “Merlí”, son parte sustancial del elenco. En el centro de la escena, la popularidad de Naty Oreiro tiene un destino especial: la más argentina de las uruguayas es una diva que mueve multitudes en el potente mercado ruso y sus adyacencias en Europa del Este.

“Santa Evita” está condenada a no poder zafar de la politización en la híper politizada Argentina. Digamos que, de algún modo, el cadáver de Evita sigue estando de acá para allá en la idiosincrasia nacional. Son tiempos de conspiranoias varias detrás de la vacuna rusa Sputnik V, que ya se fabrica en el país. Por más que “Santa Evita” lleve a la victoria las banderas de Disney y la Fox, no va a zafar del no pequeño detalle de que la crema de su elenco podría ser catalogada de kirchnerista.

En cuanto a la veta rusa, es un hecho cantado que esta serie va a ser utilizada por la diplomacia nacional para ampliar la llegada de productos argentinos al país-continente de Vladimir Putin. La promoción de la cultura y el turismo, así como la colaboración en ciencia y tecnología, son los ejes de la tarea que se le encomendó a Eduardo Zuain, el embajador argentino ante el Kremlin.

No será la primera vez que la figura de Evita juegue de abrepuertas en la Federación Rusa. No hace mucho, en abril de 2015, Cristina Kirchner inauguró en el Museo de la Historia ubicado en plena Plaza Roja la muestra “Eva Perón, embajadora de la paz”. “Eva sigue ejerciendo una fascinación intensa. Dio la vida por su pueblo y por eso entró en la Historia, porque la Historia solo recuerda a los grandes”, afirmó CFK, de visita oficial en Moscú.

De aquí al estreno de “Santa Evita”, el embajador Zuain debería tener cumplida otra misión: ponerle fecha a una cumbre entre Alberto Fernández y Putin.
Para quienes pretendan cargar estas cosas en la cuenta de la grieta: debo recordarles que, en febrero de 2018, el gobierno de Mauricio Macri firmó acuerdos con el del mismo Putin en materia de colaboración ferroviaria y energética, entre los que se contaba la exploración para instalar centrales nucleares en la Argentina (asunto tan polémico en estos días). Claro que, ahí, Evita no tuvo nada que ver.

por Edi Zunino

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