jueves 5 de agosto de 2021
Perfil

El diamante Hope, ¿Una piedra maldita?

PODCASTS | Por Lucas Boltrino | 20 de June 10:00

El diamante Hope poseía una forma triangular, un peso de 115 quilates y brillaba de un azul intenso.

Su primer propietario conocido fue Jean-Baptiste Tavernier,  un aventurero francés y uno de los pioneros en comerciar con la India.

La leyenda cuenta que la piedra fue tallada por una deidad del Sol y había sido robada del ojo de un ídolo esculpido en honor a la diosa hindú Sita. Aparentemente, por este sacrilegio, la maldición de los dioses recaería sobre los futuros propietarios del diamante.

En 1668, Jean-Baptiste Tavernier le vendió el diamante Hope al rey Luis XIV de Francia, y comenzó a ser conocido como el "Diamante Azul de la Corona". Se cuenta que Tavernier, luego de venderle la joya al Rey Sol, cayó en la quiebra y partió hacia Rusia, donde sería hallado muerto de frío al año siguiente.

El diamante se entregaría al joyero real para que lo tallara y lo puliera hasta dejarlo de casi la mitad de su tamaño, pero de un azul mucho más brillante.

Tiempo después, en 1715, cuando el embajador del sha de Persia visitó el imperio francés, Luis XIV le enseñó la piedra para mostrarle que no tenía ninguna maldición. Ese mismo año, el Rey Sol moría a causa de una gangrena.

Su sucesor, Luis XV, colocó la joya en la insignia de la orden del Toisón de Oro de la que había sido caballero.

En 1774, ya con Luis XVI al mando, María Antonieta, su esposa, decidió prestarle el diamante a la princesa de Lamballe, una aristócrata de la Casa de Saboya y una de sus confidentes. Años después, en 1792, ella moriría asesinada a manos de una muchedumbre enardecida. Y, como ya es sabido, en 1793, tanto Luis XVI como María Antonieta serían guillotinados durante la Revolución Francesa.

El Diamante Azul y su supuesta maldición recayeron sobre numerosos portadores hasta 1958 cuando llegó a su actual morada, el Museo Nacional de Historia Natural de la Institución Smithsoniana.

Una curiosidad más al respecto es que el cartero encargado de enviar el paquete a su actual morada recibió una desgracia atrás de otra un año después, a saber: tuvo un accidente de auto, su mujer murió de un fulminante ataque al corazón, y su casa se incendió por completo.

Y vos, ¿qué pensas?

por Lucas Boltrino

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios

Espacio Publicitario

Espacio Publicitario