lunes 29 de noviembre de 2021
Perfil

Cómo provocar un incendio y por qué

PODCASTS | Por Elisa Salzmann  | 22 de October 19:16

Jesse Ball nació en Nueva York en 1978. Narrador y poeta, estuvo en Buenos Aires presentando su aclamada novela corta Toque de queda, The curfew. Es autor de más de quince libros y recibió los premios Plimpton Y Gordon Burn.

Traducida por Virginia Rech para la Editorial Sigilo, How to set a fire and why, Cómo provocar un incendio y por qué, cuenta la parte de la vida de Lucía Stanton que podemos entender y leer como esos difíciles años de transición entre la infancia - nunca tan bien ponderada - y la edad adulta, la adolescente adolescencia.

Dice la contratapa de esta hermosa novela “Lucía Stanton tiene 16 años, una inteligencia explosiva, a su madre internada en un manicomio, un Zippo que atesora porque le recuerda a su papá y algunas ideas muy claras de cómo debería funcionar el mundo. Vive en un garaje con su tía, una vieja anarquista con la que comparte algunas reglas esenciales. Para Lucía, la  más importante es: “No hagas cosas de las que no te sientas orgullosa”.

Luego de ser expulsada por haberle clavado un lápiz a un compañero que le faltó el respeto, a Lucía la aceptan en un nuevo colegio en donde toma contacto con la Sociedad del Fuego, una misteriosa organización de incendiarios que quiere terminar con las desigualdades y privilegios.La propuesta la fascina . Como lo ha perdido todo, Lucía está dispuesta a quemarlo todo”.

Además del diseño gráfico, original como en anteriores trabajos de Ball, la voz de Lucía es de alguna manera lo más atractivo de esta historia. Salinger y Holden presentes, a modo de reconocido homenaje, Lucía es su voz, su entonación y en ella radica la fuerza de su juventud y su rebeldía.

Comienza su historia diciendo: “Hay gente que odia a los gatos. Yo no, es decir, personalmente no odio a los gatos, pero entiendo por qué hay quienes los odian. Creo que  todo el mundo necesita tener una causa, y la de algunos es odiar a los gatos, y no los juzgo. Cada persona necesita tener alguna cosa especial que debe hacer. Es más : no debería contárselo a nadie. Debería mantenerlo completamente en secreto, tanto como le sea posible.”

Lucía sorteará varias peripecias y a lo largo de la novela el lector entenderá cómo se van gestando al límite de su existencia pequeños lugares de consuelo: su tía, su presencia y sus pocas pertenencias,  frente a casi todo el resto que la rodea que estará en estado de descomposición: la escuela, la familia, las instituciones. Lucía nos va acercando a su mundo abierto con la posibilidad dual de cada cosa que examina, no sólo con inteligencia sino también con una enorme cuota de humor y de conciencia social e histórica, como corresponde a un personaje que sólo quiere cambiar el mundo.

“Beekman me contó que una vez llevó a su hijo a ver una muestra de espadas samuráis y que todos los sables eran bellísimos pero que no dejabas de pensar que el filo de cada uno había sido puesto a prueba en la espalda de un campesino.”

El ideario de esta conciencia puede leerse en el panfleto de la sociedad incendiaria a la que ingresa y bien vale la pena leerlo con la empatía que de este libro resulta. Dejo aquí algunas frases tomadas al azar del cuestionado panfleto de la Sociedad.

por Elisa Salzmann 

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