domingo 26 de septiembre de 2021
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Agustín Salvia: "La grieta política se apoya en la pobreza"

PODCASTS | Por Jorge Fontevecchia | 15 de March 11:43

Tiene un privilegio que es la base de su prestigio: fue criticado por los dos últimos oficialismos a partir de medir, y sobre todo comprender, la pobreza en la Argentina. Explica cómo el nivel de vulnerabilidad aumenta en la medida en que no hay una transformación económica y social del país. Habla de pacto suicida como límite de una grieta patológica y la necesidad de acuerdos de mediano y largo plazo.

—Existe la idea de que hay dos grietas; una horizontal y otra vertical. La que está en la polarización política y la vertical en las diferentes clases sociales, el abismo que hay entre quienes están integrados al sistema y los que no. ¿En qué medida una es causa y la otra es consecuencia? 

—Muy interesante la pregunta. La Argentina viene teniendo un proceso de grieta. Su construcción política es la manifestación de una grieta económica, que no es de clase, sino tal vez de modelos de país, de coaliciones político-económicas que piensan la sociedad de acuerdo a distintos intereses. Hasta el debate sobre el tipo de cambio conveniente, si es alto o bajo, expresa esa polarización. Se expresa en cuánto más de exportación y globalización en la economía o cuánto más desarrollo endógeno, industrial, y empleo para el mercado interno. Son dos lógicas distintas, dos proyectos de sociedad y de país. Hay fuerzas vivas detrás de esto. La Argentina fue construyendo tanto el modelo agroexportador como el modelo industrialista. En la Argentina conviven ambas estructuras: una demanda equilibrio macroeconómico; la otra, equilibrio social. Esto se expresa políticamente en términos de los neopopulismos o populismos en Argentina, incluso sean neoliberales o sean de izquierda. Se expresa en una realidad que dice cuánto más aporto a una dinámica en donde los sectores más bajos puedan tener cierto equilibrio social y cuánto más logro que los sectores privados, internacionales o nacionales, logren invertir más para el desarrollo productivo.

—Uno podría decir que ese fracaso consiste en el empate hegemónico. Ninguno de los dos logra imponerse al otro. Que no haya un proyecto unificado lleva a un combate continuo en el que pierden todos.

—Los procesos sociales son abiertos al desequilibrio y dinámicos. El concepto de empate hegemónico remite a Juan Carlos Portantiero.

—El autor de esa tesis.

—Hace casi 50 años que él recoge este problema en la historia argentina. Lo hace incluso sin el contexto de la globalización. Es un empate hegemónico en que distintas coaliciones políticas no logran imponer su proyecto, pero logran impedir que el otro desarrolle el suyo. Produce una ecuación económica compleja, pero no irresoluble. El campo de la solución no es natural, es de la política. La política no abordó el problema de esa contradicción estructural que tiene el modelo productivo y distributivo. Si lo superase, estaríamos discutiendo cómo las dos Argentinas son viables y pueden llevar adelante un proyecto sustentable de desarrollo económico y social. Sin embargo, esto no se discute. La grieta política se apoya incluso en la pobreza. Pensemos que los dos gobiernos anteriores, incluso el presente, hablaron de lucha contra la pobreza y su erradicación. Pensaban que la pobreza es en sí mismo el problema; el problema no es la pobreza, sino que esa pobreza es el emergente.

Escuchá el reportaje completo en Radio Perfil. 

por Jorge Fontevecchia

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