martes 22 de septiembre de 2020
Perfil

Unidad se escribe con odio (Cristina y Macri existen)

POLITICA | Por Edi Zunino | 15 de July 12:38

Estos 120 días de cuarentena me sirvieron para volver a ponerme un poco al día con la Historia. Tratando de recrear alguna rutina, empecé a dedicar el tiempo que antes usaba para ir a la redacción o volver a casa, a la relectura de viejos textos sobre nuestros orígenes como país. Sin dudas, influyó mucho en esta elección medio casual que el aislamiento haya incluido mayo, junio y julio, que son justo los meses de los feriados más significativos, que esta vez perdieron sentido como tales. Debe haber influido, también, que la noción de “pandemia” me suena histórica, tipo una antigüedad de alguna manera ya vivida, entre bíblica y pre moderna.

Las memorias del General Paz se me volvieron casi libro de cabecera en estos meses y no puedo dejar de sonreírme al pensar, cada vez que me meto ahí, en todo lo que nos separa -pero también nos une- de un lado y del otro de la avenida que lleva el nombre del General Paz. Tipo jodido, el Manco Paz… Tiene sentido, creo: ese texto marca, de algún modo, el límite entre lo que verdaderamente fuimos y lo que pretendimos ser. O sea, entre la Historia y la historia oficial.

Pero esta semana estoy entretenido con las cartas de San Martín a Godoy Cruz, que son una ventana indiscreta al despelote que era esto desde el vamos, la discordia y la  sangre alrededor de la unidad para avanzar, resignarse a parir el presidencialismo porque más de uno gobernando imposibilita ponerse de acuerdo… “Por la patria les suplico que no nos metan en una regencia de personas; en el momento en que pase de una, todo se paraliza y nos lleva al diablo”, escribe desde Mendoza el Coronel Mayor San Martín, el lunes 22 de julio de 1816.

Está bueno mirarse en la Historia. Ver si se está a la altura.

¿Cuánto hacía que todo este país no se metía en un mismo plan, como hasta unas semanas atrás, para enfrentar a la pandemia?

¿Cuánto hacía que una circunstancia -dramática, por cierto- no nos ponía al borde de la posibilidad de pensar en algún nivel de comunión el futuro inmediato, el post drama, la post pandemia?

La unidad siempre es el resultado del fracaso. Al menos en el terreno de lo probable. Y por eso no es casual ni caprichoso, es un fenómeno físico que los autores de la tensión y del fracaso se opongan a mínimamente conversar, porque sin esa beligerancia pierden identidad, dejan de existir, no son nada. Miren a Hebe de Bonafini: tuvo la posibilidad de ser una prócer en vida, se la ganó poniendo el pecho en la noche más violenta de la historia nacional, pero hace cuánto viene a los tumbos entre la oscuridad de los Julios De Vidos y el espejo chiquito de los Fernandos Iglesias de la vida.

El gran problema del pasado es que no se lo decreta. Dan risa -o pena, o sospecha- los que afirman muy sueltos de cuerpo que Cristina y Macri ya fueron, cuando, hace nada más que ocho meses, exponiéndose como polos irreconciliables, resultaron en gran medida los dueños de los votos.

Partidos fracasamos: eso sí que es Historia. Suena una leve chance de concordia. La unidad, si se produce, siempre es fruto de un fracaso. Pero también de alguna clase de armisticio.

 

por Edi Zunino

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