viernes 5 de marzo de 2021
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Para alquilar balcones: qué será de Mauricio Macri sin Lilita Carrió

POLITICA | Por Edi Zunino | 16 de November 12:05

Mauricio Macri está viviendo un momento político inmensamente peor que el de la derrota del año pasado. En diciembre se fue perdedor, pero de última no tanto porque se fue con un 41% de los votos y habiendo terminado la gestión, pese a que resultó pésima.

Ahora lo abandonan todos. Los peronistas de Juntos por el Cambio, menos Pato Bullrich y Miguel Ángel Pichetto. Los radicales mejor vistos de la coalición opositora. Hasta Jaime Durán Barba le da la espalda, en su caso desde lo puramente analítico, desde luego. Pero la más ruidosa de las rupturistas, claro, fue Lilita Carrió, que le dijo "corto mano, corto fierro" y prometió no hablarle nunca más. Parece que Mauricio le dijo por teléfono que ella sólo sirve para denunciar cosas feas y ella se ofendió.

Hizo bien en ofenderse la chaqueña más porteña del mundo. Porque Macri ni siquiera parece haber sido capaz de entender y agradecer que, si Carrió fuese nada más que una denunciadora serial, no habría dejado nunca de repetir que él era su "límite" porque "es un mafioso", cosa que dijo y dijo y dijo hasta que se olvidó al convertirse en pieza fundamental del “Cambiemos” original y lo que vino después.

Es más: durante los momentos más álgidos de la Presidencia Macri, fue Lilita (y no ningún macrista puro) quien se asumió como intérprete, traductora, garante o escribana de la sensibilidad social del expresidente, que pareciera ser la virtud menos hábil de las pocas que supo exhibir.

Habría que analizar a fondo si Carrió cumplió ese rol por absoluto motu propio, o si, en realidad, ella sabe bien que su lugar en la política nacional no depende tanto de ser intérprete, traductora, garante o escribana de un dirigente en particular, como de sí misma o algo más inquietante aún: muchos la acusan de ser, en el fondo, la voz permanente de cierto sector del establishment geopolítico, económico y mediático.

Por eso, más que nada, vale preguntarse qué será de Macri sin Carrió, con tantos enemigos a la vista y con un grupo empresario empequeñecido tras de sí, donde hasta su hermano Mariano lo escracha como un ser oscuro y despreciable.

Por el momento, 2021 pinta como el escenario de una gran interna opositora, tal vez algo “peronizada” en sus métodos tras el fracaso del anti-peronismo táctico de Macri. Para verlo más claro, primero habrá que sacarse la pandemia de encima; pero es un hecho que, en la oposición, se vienen agrandando los que piensan que se debe competir con Macri o al menos “preservar su dignidad” eximiéndolo de competir.

Ahora bien: Macri sin Carrió es una cosa y con Carrió definitivamente en contra puede ser otra mucho peor. Tal vez para alquilar balcones. Porque la denuncia no será la única destreza de la doña, pero que pega, pega. Y prensa no le falta.

 

por Edi Zunino

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