jueves 29 de septiembre de 2022
Perfil

Tenembaum: "Se ve el desgaste de Alberto Fernández, porque es un presidente que no ejerce la presidencia en plenitud"

PODCASTS | Por Jorge Fontevecchia | 27 de July 12:00

Periodista político, psicólogo, de una trayectoria amplia en medios como Página/12 y el recordado programa Palabras más, palabras menos, que se emitía por TN, Ernesto Tenembaum repasó sus inicios en la profesión y analizó la coyuntura político-económica, aportando una mirada incisiva sobre el futuro del país.

Ernesto, quiero comenzar preguntándote por lo mismo de la última vez que charlamos. Vos estabas indignado con la actitud de Cristina Fernández de Kirchner para con el Presidente, y me decías, en ese momento en radio, que incluso quería llevar adelante, que lo tomaba como un tema personal, una campaña en ese sentido. No sé si en estos 15 días que pasaron desde ese momento tu ánimo se calmó. ¿O seguís con el mismo nivel de indignación?
No es indignación la palabra, ni falta de calma. Lo que pasa es que cuando vos mirás lo que fueron estos dos años y medio, es muy difícil no llegar a la conclusión de que, consciente o inconscientemente, hubo un proceso de desestabilización en contra del Presidente impulsado por la vicepresidenta. Uno mira hacia atrás la campaña para que renuncie Martín Guzmán, en su momento, las burlas públicas contra Alberto Fernández, los insultos, las renuncias en masa, los gritos contra ministros delante del Presidente, la negativa a aceptar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, la renuncia de Máximo Kirchner a la presidencia del bloque en momentos realmente claves y muy tensos. Todo esto en el contexto de una situación realmente muy límite, para este o para cualquier gobierno del mundo, que es producto de la pandemia, la pospandemia, la inflación producto de la guerra en Ucrania, todo eso junto, cuando hay un proceso tan desleal desde adentro del Gobierno, uno tiene la obligación de preguntarse cuál es el objetivo. Y por más que el objetivo del comienzo no haya sido desestabilizarlo para tomar el poder, llega un momento que un dirigente político de la talla y de la inteligencia de Cristina Kirchner debe parar y preguntarse qué es lo que quiere. Yo no sé si ella lo hizo o no, pero es evidente que ese proceso de desestabilización arrincona, debilita, hace añicos la autoridad de un presidente y, por lo tanto, genera efectos muy fuertes sobre la sociedad que a su vez debilitan más la autoridad. Entonces, cuando uno junta los datos y ve que Cristina Kirchner es una mujer muy inteligente, muy intensa, con mucha experiencia política, y ve todo lo que hizo casi desde el día de la asunción hasta el día de hoy, es muy difícil no habilitar la hipótesis de que eso se trató de un plan de desestabilización. Pero no solamente eso, sino que me parece que ha sido tan grave que, desde que yo hago periodismo, nunca vi a un presidente tan desestabilizado desde adentro como Alberto Fernández. Entonces, lo mínimo que uno tiene que decir como periodista es que esto es grave, que esto es inédito, que esto es un hecho realmente muy potente y me parece que tiene que haber un debate sobre eso. 

¿Por qué creés que lo hace? ¿Qué conjeturas hacés?
No lo sé, debe haber una multiplicidad de motivos. Un motivo que yo veo es que hay un patrón de conducta que se repite a lo largo de los años con muchos personajes, no solamente con Alberto Fernández. Cuando el kirchnerismo encumbra a gobernadores en la provincia de Santa Cruz que no se llaman Kirchner, terminan todos enfrentados con el kirchnerismo. Algunos, como Acevedo, renuncian; otros, como Peralta, llegan hasta el final del mandato pero rompen en la mitad con el kirchnerismo, y son sometidos a un proceso de desgaste permanente. Curiosamente, cuando llega Alicia Kirchner los problemas se terminan pese a que Alicia Kirchner se ve obligada a hacer un ajuste en Santa Cruz porque Macri le corta el envío de fondos. Eso mismo le pasó a Daniel Scioli como candidato. Uno se olvida de las cosas que pasaron, pero cualquiera se debe acordar de que el día de la primera vuelta, cuando se ve que finalmente hay ballottage entre Scioli y Macri, hubo dos comandos de campaña, dos búnkeres, cosa que yo nunca había visto dentro de lo que en ese momento se llamaba el Frente para la Victoria. Un búnker en el Luna Park, donde estaban Scioli y su gente, y otro búnker, creo que en el Hotel Intercontinental, donde estaba la gente que rodeaba a Cristina, La Cámpora, y en ese caso era el de la provincia de Buenos Aires, cuyo candidato era Aníbal Fernández. Y el doble poder con Scioli se manifestó durante todo el período del gobierno de Scioli y, finalmente, también cuando era candidato. Cuando decían el candidato es el proyecto y había que taparse la nariz para votar a Scioli. Entonces eso, que yo vi con Scioli, y lo vi con los gobernadores, creo que de alguna manera influye, no sé si es un reflejo caudillista, no sé si es un reflejo de ambición de poder tal de que “si no soy yo, no es nadie”, no sé si es un reflejo nepotista, pero ahí están los hechos que se pueden ver todos juntos. A Alberto Fernández le vaciaron actos. Por ejemplo, el acto del aniversario de los diez años de la muerte de Néstor Kirchner, cuando todavía no estaba la discusión sobre el ajuste, el acuerdo con el Fondo. No obedecía a políticas concretas, y la discusión de políticas concretas se da en otro tono, no da en un tono donde una platea se ríe del Presidente estimulada por la vicepresidenta, porque eso es un tono, para decirlo en términos de Carta Abierta, muy destituyente. 

Yo quiero aprovechar que, además de estar con un gran periodista, estamos con alguien que es licenciado en Psicología. Te escuchaba y no podía menos que pensar en aquella segunda tópica, cuando Freud hace un planteo más allá del principio del placer. O sea, uno piensa que Cristina Kirchner lo hace por algo que es teleológico, que tiene un fin, y que su fin es maximizar sus beneficios. Ahí Freud pensaba eso en la primera tópica, descubrió que la gente tenía al mismo tiempo componentes que no eran simplemente maximizar su felicidad sino un componente autodestructivo. ¿Esto que ella hace tiene un objetivo de maximizar su beneficio o creés que tiene componentes autodestructivos? 
Mirá, a mí me cuesta mucho hacer psicología de gente que no conozco personalmente y también de la gente que conozco. Quizá porque estudié eso, le tengo mucho respeto y me parece que sería muy poco serio. Lo que yo puedo analizar son circunstancias, y son todos análisis muy discutibles. Yo veo que Cristina quiere hacer algo que es imposible. Quiere transformar la realidad de tal manera que cuando lo quiere hacer choca y cuando choca, eso la pone muy enojada con la realidad. Entonces, quiere designar una Justicia que le responda a ella, pero tendría la posibilidad de designar una Justicia que fuera medianamente neutral en el juego de poderes de la Argentina, que es el procurador general que podría ser Rafecas, pero como no es lo que ella quiere exactamente, traba lo que es Rafecas y la termina perjudicando. Lo mismo respecto de la economía. Sobre la manera en que ella piensa cómo evitar una crisis, la inmensa mayoría de los ministros de Economía de la izquierda latinoamericana llegaría a la conclusión de que está estimulando la crisis, pero ella cree en eso, y cuando lo estimula choca contra la realidad. Cuando ella piensa una estrategia electoral, pone a alguien porque cree que es débil, y resulta que si alguien la enfrenta eso la enoja, y vuelve a chocar contra la realidad. Hay como un mecanismo que uno ve, de tratar de adecuar la realidad a la voluntad, que se demuestra fallido una y otra vez, y la va poniendo a ella en una pendiente, y de esa trampa yo no veo cómo ella va a salir. Pero, en todo caso, es el análisis que yo veo de un personaje, no presumo de tener razón, y esto es lo que me parece que está pasando.

Escuchá la entrevista completa en Radio Perfil FM 101.9.

 

 

por Jorge Fontevecchia

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