miércoles 5 de octubre de 2022
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Sandra Arroyo Salgado: "No hay una independencia firme, no se respeta el espacio del Poder Judicial"

PODCASTS | Por Jorge Fontevecchia | 21 de September 19:02

La jueza federal de San Isidro y expareja del fallecido fiscal Alberto Nisman denuncia la intervención de la política y de los políticos en el trabajo de la Justicia, y advierte sobre la cartelización de la Argentina. Este reportaje fue previo al ataque a CFK.

¿Qué piensa usted del proyecto de reforma judicial que quedó varias veces varado en el Congreso?, ¿piensa que es necesario una reforma judicial, que tendría que ser en el sentido de lo que se está planteando o tendría que ser en otro sentido? Cuéntenos su propia visión de qué reforma requiere, si requiere alguna la Justicia. 
En principio creo que sería inoportuno plantearnos una reforma en este momento, porque creo que las prioridades o lo que necesita la gente hoy pasa por otro lado, fundamentalmente por la situación económica, por la seguridad. Y lo que siento es que el ideal claramente sería el sistema acusatorio, pero en nuestro país su implementación ya ha demostrado los fracasos de este sistema, por lo menos del modo en que se implementó en la provincia de Buenos Aires. De hecho, por si los lectores no lo tienen claro, aquellos delitos que más afectan al ciudadano de a pie, como son los robos, robos con armas, homicidios, violaciones, delitos en general contra la vida y contra la propiedad, en los que se mata gente, pierden la vida, son los mayores hechos que conmueven a la opinión pública, deben ser investigados por lo que es la justicia provincial, donde rige en la provincia de Buenos Aires el sistema acusatorio. Y creo que es donde mayor reclamo hay de falta de justicia y de seguridad. Sí, siento que sería el sistema ideal que el Ministerio Público Fiscal lleve adelante la investigación, pero siento que eso demandaría un cambio y una necesidad presupuestaria muy importante para abastecer a las fiscalías del equipo que realmente necesitan los recursos para llevar adelante investigaciones, como en el caso del fuero federal son los delitos de crimen organizado. Hay una necesidad de recursos a nivel humano de los que el Ministerio Público Fiscal hoy carece. También me parece bastante delicado el tema de que, por ejemplo, la cabeza del Ministerio Público Fiscal hoy no es un magistrado que haya sido especialmente designado para esa función. Recordemos que desde que la doctora Gils Carbó renunció a su cargo, el cargo de procurador general de la Nación no ha sido cubierto y se encuentra el doctor Casal en forma interina. Entonces, me parece que todas estas reformas deben ir de la mano de una previsión. Una previsión y no que se ponga en funcionamiento, que se sancione sin que se resuelvan las cuestiones que, prioritariamente, en mi opinión, habría que resolver. Es decir, quién va a ser la cabeza del Ministerio Público Fiscal, el jefe de todos los fiscales y los recursos humanos y logísticos y de infraestructura que estas fiscalías necesitarían para llevar adelante investigaciones de la envergadura de la que estamos hablando. 

¿Usted no siente que los alegatos, especialmente del fiscal Luciani, generaron un punto de contacto natural con la importancia que tuvo la denuncia de Nisman, exponer con esa vehemencia, y si finalmente implica algún aprendizaje para la sociedad, por ejemplo, en el pedido de que se les refuercen las custodias a los fiscales de la causa de Vialidad, si lo mismo hubiera sucedido con el fiscal Nisman, la situación sería otra?
Sí, sin duda siento que hay un contacto. Siento que muchos otros fiscales han trabajado en la instrucción. Creo que hay algo, y esto tiene que ver un poco con los tiempos que usted me preguntaba, que no sé si el ciudadano de a pie conoce cómo es nuestro sistema, en todo este tipo de investigaciones, hay una primera etapa que es la etapa de instrucción, de investigación, de recolección de las pruebas, que es fundamentalmente escrita, que la llevamos adelante los jueces federales de primera instancia. Si bien es como que se habla de una instancia única, pero los jueces federales tenemos y los fiscales en los casos de delitos, por ejemplo como secuestro extorsivo, lo dice la ley, que la instrucción está a cargo del fiscal o cuando el juez delega en el fiscal la investigación, es una etapa de recolección de pruebas, y una vez que se llega a despejar que habría personas que serían responsables de esos hechos que constituyen delitos, se emiten pronunciamientos que van probando la responsabilidad penal de esas personas en esos delitos, que sería el auto de procesamiento. Una vez que estas personas son elevadas a juicio, es ahí la oportunidad en la que frente a tres jueces, frente a un tribunal colegiado, se recrea toda la prueba de la acusación pública, esto es, de los fiscales y de los querellantes, si los hubiera, acusador privado que son las víctimas. Y de otra parte se recrean también las pruebas que ofrece la defensa. Hay una oportunidad también nueva de los imputados de declarar, de expedirse en declaración indagatoria, tal como hemos visto en el caso de Vialidad, que la expresidenta ha tenido la oportunidad de dar su declaración indagatoria. Y esta oportunidad la tienen todos los imputados hasta antes de los alegatos. Luego, cuando ya viene la instancia de alegatos, ya no es posible recibir una nueva declaración indagatoria, pero sí al cierre de los alegatos, de las réplicas y contrarréplicas, tienen la oportunidad nuevamente las personas imputadas de dar sus últimas palabras, previo a que el Tribunal Oral pase a deliberar y a dictar sentencia. Este paralelismo lo he encontrado en la vehemencia con la que el fiscal Luciani ha expuesto. No pude escuchar todos los alegatos en su integridad, sino por partes. Lo he visto con una vehemencia y una solidez, una firmeza muy importante en los pocos tramos que pude escuchar. Me parece una decisión muy importante, la de los jueces del Tribunal Oral, que este juicio se pueda dar a publicidad. 

Pongo un ejemplo más concreto, el fiscal Luciani tiene dos domicilios registrados y sin embargo no está en ninguno de los dos, la presunción periodística es que se lo protegió estando fuera del domicilio que estaba registrado. Usted, visto en retrospectiva, ¿cree que en el caso del fiscal Nisman no se tomaron las medidas de seguridad adecuadas para el grado de importancia que tenía la denuncia que estaba llevando adelante? 
Sin duda. Creo que no estaba lo suficientemente bien custodiado, protegido o cuidado. Sinceramente yo estaba en el exterior, con lo cual todo fue muy sorpresivo. Además, estaba separada de él. Si bien nosotros nunca nos habíamos casado, éramos convivientes en aparente matrimonio, me encontraba desvinculada de él desde el mes de octubre del año 2011. De hecho, en el año 2012 él recibe amenazas muy graves en distintos meses, en el mes de agosto y noviembre, si mal no recuerdo. Luego nuevamente en febrero de 2013. Él estaba muy preocupado con estas amenazas. De hecho, me avisó para que refuerce la custodia nuestra, mía, de mis hijas. Pero la verdad es que uno como se dedica al derecho penal y toda mi vida hice carrera judicial en el fuero penal, no toma conciencia de que efectivamente esas amenazas puedan llegar a concretarse. No habíamos asistido a hechos tan graves como el que le pasó a Alberto Nisman, como hoy en día es mi preocupación. Y creo que los dirigentes políticos, no solo oficialistas, sino también de la oposición, no están tomando real dimensión y conciencia de la gravedad del avance del narcotráfico en nuestro país y de la necesidad de fijar como una política de Estado clara, la lucha contra el narcotráfico en todos los estamentos y en todas las regiones. Siento que no estamos mirando como debiéramos lo que está sucediendo en Rosario. Hubo recientemente un secuestro importantísimo de cocaína realizado por el doctor Adrián González Charvay, el juez federal de Campana con la Policía Federal, de un cargamento que salía a Dubai, según se dice, para abastecer el consumo vinculado al Mundial de Qatar. Esa exportación de ese cargamento de casi 1540 y pico de kilos de cocaína secuestrados tras los que estaba en su organización un señor muy conocido como el Tano Sofía, José Sofía, su hijo, que fue el autor de esas amenazas que le decía gravísimas que hubo respecto de mis hijas y yo en el año 2018, que la verdad es que no puedo creer y siento que no tomamos... 

Escuchá la entrevista completa en Radio Perfil FM 101.9.

por Jorge Fontevecchia

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