martes 19 de octubre de 2021
Perfil

Lo que dicen las urnas

PODCASTS | Por Elisa Salzmann  | 17 de September 18:48

Enrique Banchs nació en Buenos Aires, en 1888. Trabajó en La Prensa, en la revista Atlántida y dirigió por varios años hasta su jubilación la revista del ex Consejo Nacional de Educación "El Monitor de la Educación Común".

Publicó cuatro libros de poesía:  Las barcas en 1907,  El libro de los elogios en 1908,  El cascabel del halcón en 1909 y  La urna en 1911.

En 1943 en Averiguaciones sobre la autoridad en el idioma podemos leer algunas reflexiones que si bien tienen la marca sintáctica y elocuente del momento no dejan de ser actuales e inteligentes.

Dice allí, “¿No entristece la frecuente claudicación de los gramáticos que con exacerbado afán justifican, proclaman como cosa propia, recomiendan y enaltecen lo mismo que sólo ayer condenaron, cuando la gente no hace caso alguno de sus fallos condenatorios?, ¿Y ese encogimiento que observan y que observarán hasta estar seguros de qué lado sopla el viento, ante la reciente y rápida invasión de siglas- soviet, Gestapo, Ovra, Anzac - vocablos bárbaros como ninguno, que no se someten a ninguna disciplina de nuestro idioma, ni congenian con él ni traen ejecutoria alguna de nobleza?, ¿ No son más saludablemente puristas que los puristas profesionales aquellos sus adversarios que se empeñan en señalar cuánto que no es puro y cuánto que no es bello tiene el purismo? , ¿Acaso el propósito de impedir que en nuestro país decaiga el castellano veda el propósito de educarlo más, de ver si puede ser mejorado lo recibido?"

Ovra: Organización para la Vigilancia y la Represión del Antifacismo
Anzac: son las siglas que  en inglés que designan un ejército conjunto de Australia y Nueva Zelanda en tiempos de guerra. El término se originó en 1915 con ocasión del desembarco combinado de fuerzas aliadas y que combatió en la batalla de Galípoli durante la Primera Guerra Mundial.

Banchs no se apartó de la vida literaria, pero no volvió a publicar poesía a lo largo de más de 50 años. Durante sus últimos días, se mantuvo en aislamiento y guardó silencio hasta su muerte, en 1968. En su honor hasta 2016 una biblioteca infantil en Parque Patricios , en la Ciudad de Buenos Aires lleva su nombre.

De los cien sonetos que compuso y publicó en La Urna, elegimos Despedirse de tanta, tanta cosa. La tradición del soneto sonidito es larga y su forma fue variando y adaptándose a las necesidades de cada época. La rima consonante, el verso endecasílabo y las cuatro estrofas pueden tal vez contener el dolor que impulsa al poeta a plasmarlo materialmente y al lector a recibirlo.

Despedirse de tanta, tanta cosa
que me tuvo tan larga compañía
y al fin y al cabo es lo que más valía,
viéndolo bien, ¿no es cosa dolorosa?

Porque yo escribo este soneto y siento
que divido mi vida en dos mitades:
una es de nube, se la lleva el viento,
y otra es de tierra, toda realidades.

Yo me pregunto si tendré la fuerza
de olvidar tanto sin que al fin se tuerza
la ilusión que es preciso me mantenga.

Y de veras no sé, no sé qué hacer…
Acaso nada, no sentir, no ver,
y dejarse llevar por lo que venga.

por Elisa Salzmann 

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