lunes 27 de junio de 2022
Perfil

Las extravagancias del rey Faruk I

PODCASTS | Por Lucas Boltrino | 22 de May 10:31

El anteúltimo rey que tuvo Egipto (aunque el último oficial) gobernó entre principios de 1920 hasta 1952.

Aunque desde joven parecía ser un monarca muy prometedor, fue acusado muy prontamente de tener un estilo de vida demasiado lujoso, con lo cual fue sumamente impopular fundamentalmente entre la población más pobre de la nación.

Nunca le prestó demasiada atención a la administración de su nación, sino que se empeñaba en ver qué más podía sumar a sus tesoros.

De hecho, incluso algunos tesoros suyos no habían sido adquiridos de maneras muy legales. Por ejemplo, en buena parte de Europa se lo consideró cleptómano, dado que se llevó consigo un reloj de la casa del entonces primer ministro británico, Winston Churchill.

Su personalidad era, cuanto menos, excéntrica. Una noche, soñó que lo devoraba una manada de leones. Al despertar, fue al zoológico más cercano y mató a todos los ejemplares que estaban en las jaulas.

En el amor no tuvo mucha suerte. Tras el divorcio de su primera esposa, Farida, la cantidad de enemigos que había acumulado era gigantesca, y terminó siendo, en parte, lo que precipitó su derrocamiento.

El Movimiento de Oficiales Libres, encabezado por Gamal Abdel Nasser y Muhammad Naguib, le propinó un golpe de Estado el 23 de julio de 1952 y forzó la abdicación en su cuarto hijo que era tan solo un bebé.

Partió así al exilio con su enorme yate real, donde encontró asilo tanto en Italia como en Mónaco.

Al final de su vida, terminó con un aspecto muy diferente con el que había dejado el trono. Mucho más avejentado y con unos cuantos kilos de más, Faruk encontró la muerte en el lugar menos esperado: un restaurante de Roma.

En pocos minutos, el rey había disfrutado de una enorme cantidad de comida, a saber: Una docena de ostras crudas con salsa tabasco, papas asadas, cordero asado, tarta de langosta, una gaseosa, y un puro para finalizar, para caer desplomado sobre su mesa producto de un ataque cardíaco.

Así, partía de este mundo un monarca que se proclamaba descendiente directo de Mahoma, que organizaba fiestas gigantescas mientras su pueblo se sumía en la pobreza, y que hasta hizo que su segunda esposa, Narriman Sadek, llevara un vestido de boda con 120 mil diamantes.

Pero, a pesar de todo, logró implementar algunas pocas medidas exitosas. 

Por ejemplo, logró establecer la enseñanza obligatoria y favoreció el desarrollo agrícola dándole ayudas a gran parte de los campesinos de su país.

por Lucas Boltrino

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