martes 21 de marzo de 2023
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El 30 de diciembre de 1916 asesinaron en San Petersburgo al monje ruso Grigori Rasputín

PODCASTS | Por Radio Perfil FM 101.9 | 30 de December 08:00

Nació y creció en un pequeño pueblo de Siberia Occidental, ubicado a unos 300 kilómetros al este de los Montes Urales. Nunca asistió a la escuela y de joven ya era conocido por poseer ciertos dones sanadores y por llamar la atención debido a sus extraños movimientos corporales, que algunos atribuían a rituales oscurantistas y otros simplemente a tics físicos.

En 1887, Rasputín se casó con Praskovia Fiódorovna, con quien tuvo tres hijos: Dmitri, Varvara y María. Cinco años después, abandonó de forma abrupta a su familia para internarse en un monasterio y luego ingresar a una secta cristiana llamada “Los Flagelantes” condenada por la Iglesia Ortodoxa Rusa por sus constantes orgías sexuales. Todo cambió cuando Rasputín conoció a un ermitaño que lo convenció de volver a su hogar, por lo que decidió retornar a su casa, pero esta vez convertido en un monje místico. Las dotes de sanador de Rasputín llegaron a los oídos de la zarina Alejandra de Rusia, que en 1905 lo llamó de urgencia a la corte para ayudar a su hijo y heredero al trono,  Alexéi Nikoláievich, que padecía hemofilia. El monje acudió y mediante sus constantes rezos logró detenerle al jóven la hemorragia, por lo que se ganó de inmediato la confianza de la zarina.

De esta forma, Rasputín se convirtió en el consejero y protegido del zar Nicolás II y de su esposa, adquiriendo una influencia inédita en las decisiones de gobierno. Esta íntima relación entre Rasputín y la familia zarista molestó a algunos integrantes de la aristocracia rusa, que incluso lo responsabilizan de las derrotas sufridas durante la Primera Guerra Mundial.  Fue así como un reducido grupo de nobles y militares se reunieron secretamente para matar al monje y, de esta forma, acabar con su influencia en la corte.

Entre los conspiradores se encontraban Félix Yusúpov, un noble ruso de 29 años; Demetrio Románov, gran duque de Rusia y primo del Zar y Vladímir Purishkévich, un importante político local. Entre todos acordaron citarlo en el Palacio Moika, en Petrogrado, a una supuesta fiesta en la que participaría la esposa de Yusúpov, la bella princesa Irina, por la cual Rasputín sentía una gran atracción. El monje aceptó y fue recibido con un banquete que contenía cianuro. Rasputín comió y bebió, pero el veneno no le hizo efecto. Desesperado, Yusúpov empezó a creer que realmente era inmortal. Ante tal situación, el noble optó por dispararle con una escopeta por la espalda, ataque que tampoco acabó con la vida del monje. Finalmente Purishkévich, que también estaba en el palacio, le disparó varios tiros que terminaron con su vida.

El asesinato de Rasputín tuvo como fin salvar la monarquia rusa, aunque finalmente terminó derrumbándose como consecuencia de la Revolución de Febrero de 1917, tal como lo había predicho el monje.

El 30 de diciembre de 1916 asesinaron en San Petersburgo a Grigori Rasputín.

La historia también es noticia. Radio Perfil.

Guión de Javier Pasaragua. Locución de Pita Locución.

por Radio Perfil FM 101.9

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