jueves 5 de agosto de 2021
Perfil

Cuando el mediterráneo casi se secó

PODCASTS | Por Esteban Nigro | 19 de June 12:55

En 1961, un estudio sísmico realizado en el mar Mediterráneo encontró debajo de su lecho un llamativo estrato geológico. Al parecer se había depositado de manera uniforme y simultánea pero únicamente en las zonas más profundas.

¿Pero qué roca era? Como la sísmica no daba esa información, se le encomendó al buque Glomar Challenger provisto de una torre perforadora, a que baje sus herramientas hasta el lecho marino y horade la litología buscando llegar a aquel estrato misterioso. Cuál fue la sorpresa, cuando se encontró que eran rocas llamadas evaporíticas que únicamente se depositan en condiciones de mucha sequía. ¿Podría ser que el mar Mediterráneo se hubiera vaciado tanto, generando grandes salares? ¡Momento! Si quería afirmarse esto, habría que buscar más evidencias. 

Durante la construcción de la represa de Asuán, los geólogos descubrieron que millones de años atrás el curso del río Nilo había estado corriendo a mucha mayor profundidad que la actual. Para la sorpresa de los geólogos esa profundidad era mayor que la del Mar Mediterráneo hoy. Concluyeron entonces que para que el agua del Nilo corriera hacia el mar en aquella época, el Mediterráneo debía tener un nivel de agua menor al actual… Ya era un segundo indicio, de que este mar alguna vez bajó sus aguas.

Pero, ¿por qué había tenido alguna vez menos agua? Los ríos que desembocaban en él no registraban en su historia geológica un descenso en su caudal. Buscando los científicos alguna otra explicación, alguien recordó una historia de submarinos de la segunda guerra mundial. Por entonces los alemanes ya conocían que en el estrecho de Gibraltar existía un intercambio de aguas al encontrarse el océano y el mar: una corriente de agua Atlántica entraba al Mediterráneo superficialmente, mientras que otra más densa salía en profundidad. Las corrientes habían sido utilizadas por los submarinos alemanes, para entrar y salir del Mediterráneo sin prender motores y así no ser descubiertos. Estudiando un poco más ese intercambio de aguas, los científicos descubrieron que la corriente que entraba al Mediterráneo era un 3% mayor que la que salía hacia el Atlántico. Conclusión: de no existir ese 3%, el Mar Mediterráneo perdería 1 metro de nivel de agua por año. 

Hechos estos descubrimientos, los geólogos fueron a estudiar si alguna vez habría existido esa interrupción de aporte de agua y sorpresivamente encontraron que hace 6 millones de años un levantamiento tectónico cerró progresivamente los canales que unían por entonces el Mediterráneo con el océano Atlántico. Durante miles de años el mar Mediterráneo había perdido agua poco a poco. Algo así como que en la pileta de nuestro club, el agua que se evapora sea mayor a la que ingresamos para llenarla. En apenas 1000 años el Mediterráneo quedó convertido en una inmensa laguna hipersalina depositandose el famoso estrato con el que comenzamos este relato.

Pero a esta historia le falta su capítulo final: ¿cuándo volvió a llenar sus aguas el Mediterráneo para encontrarlo como lo vemos hoy? Hace 5.3 millones de años la barrera que separaba el océano Atlántico del Mar Mediterráneo colapsó y entonces un flujo de agua entró colosalmente y volvió a llenar aquel mar en tan sólo 2 años.
 
Curiosamente Plinio el viejo, en su libro Historia Natural nos cuenta: “a los montes que se alzan a ambos lados del estrecho de Gibraltar, los nativos les llaman las columnas de Hércules porque piensan que fue este dios que con su espada los atravesó dejando entrar así las aguas del océano al Mediterráneo”. Vaya a saber uno si aquellos nativos ya conocían lo que nosotros acabamos de aprender.

por Esteban Nigro

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