domingo 7 de agosto de 2022
Perfil

Caso Máximo Kirchner: un relevo rigurosamente vigilado

PODCASTS | Por Edi Zunino | 02 de February 11:54

Difícil desafío para Gastón Martínez, el reemplazante rosarino de Máximo Kirchner en la presidencia del bloque de diputados del Frente de Todos. Y no digo difícil porque Martínez desconozca los vericuetos de una tarea que vivió más de adentro que de cerca como mano derecha de Agustín Rossi durante la primera década kirchnerista. Digo difícil –y me quedo corto- porque una cosa es haber sido, como Rossi, el elegido de Néstor y Cristina durante el apogeo del matrimonio y otra muy distinta, suceder al Heredero K N°1 cuando éste pateó el tablero y desairó nada menos que al actual Presidente de la Nación. O sea: Martínez no tiene por delante, ni ahí, el mismo trabajo que tuvo Rossi ni mucho menos el poder refractario del “Chivo”. Va a estar rigurosamente vigilado, como los trenes del checo Bohumil Hrabal, porque los kirchneristas serán cualquier cosa, pero no gente de dejar hacer.

Trabaja Martínez en el armado de una mesa de conducción del bloque que le permita funcionar más como coordinador que como líder, pero siempre tendrá a mano el guiño de Sergio Massa y, sólo cuando haga falta, la invocación de los deseos presidenciales, que para él son órdenes. De todos modos, tendrá que desatar su propia capacidad negociadora y asumir argumentos persuasivos. La misión más riesgosa de su vida depende de que haya las menores fugas posibles a la hora de someter a votación el entendimiento con el FMI y que los apoyos de la oposición –que los va a haber de modo considerable- no sean más que los oficialistas. Hay mucha predisposición en los márgenes del Frente de Todos para concluir, por convicción o por chicana, que este no es un gobierno peronista, sino que, más bien, empuja una especie de macrismo progre, light o de baja intensidad.

Por lo pronto, Germán Martínez empezó por acercarse más al banquero-diputado Carlos Heller, quien le aportó la letra inicial sobre por qué este acuerdo con el Fondo sería el mejor posible. La de Heller es una visión optimista, basada en que las metas fiscales son mucho más flexibles que las impuestas al tomar la deuda y en que no se rechaza una expansión del gasto en obra pública, ciencia, tecnología y políticas sociales. Claro que ello, para que las cuentas cierren, debería implicar casi una revolución de crecimiento, lo cual para los kirchneristas significa, en el mejor de los casos, un exceso de Fe. Otro de los preferidos del nuevo titular del bloque para buscar argumentos convicentes es el economista Emmanuel Álvarez Agis, que fue viceministro de Axel Kicillof durante la Gestión CFK y percibe cierto cambio de filosofía por parte del Fondo Monetario, que dejó de exigir medidas duras y ablandó las pretensiones en cuanto a los plazos.

Imposible prever hoy el resultado de una votación en el recinto. Sea como sea, el objetivo principal es que el apoyo tenga una mayoría considerable: la idea de preservar la unidad del bloque tampoco significa que a la Casa Rosada le molestaría demasiado una contundente “transversalidad racional” que fortalezca al Presidente más allá de cualquier grieta.

por Edi Zunino

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