domingo 27 de noviembre de 2022
Perfil

¿A cuánto cotiza hoy la palabra de Mauricio Macri? ¿Oficial o blue?

PODCASTS | Por Edi Zunino | 10 de May 13:23

El 21 de febrero pasado, en pleno escándalo del Vacunatorio VIP, Mauricio Macri usó su cuenta oficial de Twitter para decir: “Ante las reiteradas consultas sobre si me he vacunado, quiero aclarar que no me di ninguna vacuna contra el coronavirus y tampoco lo voy a hacer hasta que el último de los argentinos de riesgo y de los trabajadores esenciales la haya recibido”. Y aprovechó la bolada para tirar el palo: “Repudio que el Gobierno, desde el propio Ministerio de Salud, haya facilitado la vacunación VIP para amigos y partidarios. Comparto la indignación de los argentinos frente a aquellos que decidieron ponerse por delante de tantas otras personas de riesgo”.

El jueves pasado, en la redacción de PERFIL recibimos el dato de que Macri, pese a aquella promesa, se había vacunado. Su vocero respondió por Whatsapp, es decir, por escrito: “No puedo confirmar dónde se vacunó, porque no se vacunó en ninguna parte. No lo va a hacer hasta que el total de las personas de riesgo y los trabajadores esenciales estén vacunados”.
O sea: dos meses y medio después de aquel tuit, la convicción del expresidente se mantenía incólume. Y en PERFIL salió la nota titulada: “Macri ‘solidario’: no se vacunará hasta que todas las personas de riesgo y trabajadores esenciales lo hayan hecho”.

No sabíamos que, en ese mismo instante, Macri se estaba vacunando en Miami. Lo contó él mismo ayer, de nuevo, en sus redes sociales. Dijo: “Estando en EE.UU. pude comprobar que las vacunas se aplican en cualquier lado, desde las playas hasta los centros comerciales, e incluso en las farmacias. Yo mismo me he podido aplicar en una farmacia la vacuna monodosis de Johnson&Johnson”. Y volvió a aprovechar la bolada para tirar el palo: “Recordemos que la Argentina podría haber tenido a su disposición millones de vacunas que no supo negociar”.

Entre mis primeras tareas periodísticas de hoy estuvo comunicarme con el vocero para ver qué había sucedido. A las 10.42 le mandé un whatsapp a Gustavo Gómez Repetto, que fue subsecretario de Medios y Comunicación Pública, y sigue en la vocería macrista ya fuera del gobierno. Le puse: “Te molesto por un temita: el jueves pedí a los editores de Perfil que me confirmaran si Macri se habia vacunado y se les dijo que no lo iba a hacer. Y ayer, el propio Macri avisó que se vacunó en EE.UU.. ¿Me podrías cómo cambió de opinión tan rápido?”. 

El vocero me llamó. Me dijo que se había vacunado “casi de casualidad”. Que, estando en Miami para disertar en el foro “Defensa de la democracia en las Américas”, en un alto fue a una farmacia a comprar un medicamento y le llamó la atención una cola. Preguntó y era para vacunarse. Según el vocero, le ofrecieron tres vacunas: la de Pfizer, la de Moderna y la de Johnson&Johnson, y, como no tiene pensado volver allá por ahora, se dio la que tiene una sola dosis.

Por lo visto, el altruismo solidario discursivo de Mauricio reconocía excepciones. “Casi de casualidad” pudo demostrar lo que todo el mundo sabe: la cantidad de vacunas que hay en los Estados Unidos (tiene acopiadas más dosis que las necesarias para vacunar tres veces a su población completa) y que,aparte, allá cualquiera tiene acceso. Aunque habría que definir bien el sujeto “cualquiera”.

Lo que Macri demostró es que puede hacer más o menos lo que le parezca, incluso asignarle a la palabra el precio del peso devaluado. Se ve que la promesa falsa y el marketing sin sustancia son parte de un estilo que va más allá de los discursos de campaña.

por Edi Zunino

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