miércoles 23 de junio de 2021
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Argentina se encuentra dentro de los 11 países más endeudados del mundo

ECONOMíA | Por Julieta Colella | 12 de May 10:23

En la columna de ayer hablamos sobre la inclusión financiera en Argentina, informe semestral presentado por el Banco Central. Hoy, vamos a hablar sobre el BIS –Banco Internacional de Pagos– cuyo objetivo es ayudar en la búsqueda de la estabilidad monetaria y financiera de los bancos centrales del mundo a través de la cooperación internacional y actuar como banco para los bancos centrales. La columna de hoy se basa en la última nota publicada por el analista Salvador Di Stefano. 

Entre otra información publicada, informa sobre el nivel de deuda total de los países del mundo, discriminando entre deuda del Estado, deuda de las familias y deuda del sector privado. Recientemente publicó los datos actualizados al 3er trimestre del año 2020. Al 30 de septiembre de 2020, la deuda total argentina equivale al 125,6% del PBI, y se caracteriza por estar concentrada en un 101,4% del PBI en manos del Estado, 5,2% del PBI en manos de las familias, y solo 19,0% del PBI en manos del sector privado.

El Estado argentino es uno de los 11 Estados más endeudados del mundo. Los 5 países que lideran la lista son Japón, con una deuda del 223,3% del PBI, Grecia 199,2%, Italia 154,2%, Singapur 144,8% y Portugal 130,7%, mientras que los 5 países que le siguen son Estados Unidos 118,9%, Francia 116,5%, Bélgica 113,2%, España 114,1% y Canadá 101,9% del PBI.

Lo que resulta muy interesante analizar es qué sucede con la deuda del sector familiar en Argentina, ya que, como dijimos anteriormente, solo representa el 5,2% del PBI, y, atención a este dato, es la más baja del mundo. Para comparar la deuda de las familias Argentina con otros países de América Latina, por ejemplo, en México el 17,3% del PBI, Colombia el 31,9%, en Brasil las familias están endeudadas en el 35,3% del PBI y en Chile el 48,2%. 

La pregunta del millón es por qué la deuda de las familias argentinas es tan baja. No es que las familias argentinas no se endeudan porque manejan perfectamente sus finanzas, y no precisan recurrir a un apalancamiento externo. Lo que le sucede a los hogares argentinos está más correlacionado con nuestra historia de alta inflación y devaluación de nuestra moneda. 

En Argentina, por ejemplo, no hay crédito hipotecario, dada la alta inflación existente y tasas estrafalariamente altas, algo que no ocurre en otros países. El máximo crédito al que aspira una familia con ingreso medio es a comprar un auto prendado, un crédito personal para refaccionar el hogar o cubrir una deuda puntual, y el crédito en tarjeta de crédito. En todos los casos, las tasas son exuberantes.

La pandemia dejó una altísima tasa de pobreza en Argentina, y el mix de falta de empleo, elevada inflación y escasa bancarización de la población, nos llevó a ser el país con menos crédito para los hogares en el mundo. Esto retroalimenta la gran informalidad de nuestra economía. Las familias no tienen ingresos formales, por ende, no son sujeto de crédito.

Entonces, la conclusión sería que, no es que las familias no quieran o no necesiten endeudarse, sino que directamente no tienen la posibilidad de hacerlo. 

Retomando, por último, el endeudamiento del Estado del 80,7%, está absorbiendo todo el financiamiento disponible, sin dejar margen para que el sector privado pueda financiarse. Si este orden podría revertirse, y el Estado se llevará el 19,7% y el privado el 80,7%, el crecimiento del país estaría asegurado.

 

por Julieta Colella

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